Google ha tenido algún que otro problema en Europa y EE. UU. con los resultados de búsqueda que promocionaban los productos de Google Shopping. Eso es algo que tendrá decidir la Comisión Europea si hay infracción o no, pero mientras tanto Google sigue evolucionando su producto de compras con un añadido en pruebas que promete causar cierta polémica.

Se trata de un botón de comprar directamente desde los resultados de búsqueda en dispositivos móviles, con posibilidad de completar la compra de productos de terceros sin salir del buscador de Google. Dicho de otro modo, sin visitar la web del anunciante de pago de Google Shopping.

Algo práctico y cómodo, aunque no siempre los resultados de búsqueda son los precios más baratos del mercado sino los de aquellos que le están pagando por aparecer, lo que va directamente en contra de los intereses del consumidor.

Buena idea con grises intenciones

Parecerá que es genial, que Google es el dueño de su buscador y que lo puede hacer sin mayores problemas. Craso error. Google tiene una posición dominante en el mercado de los buscadores, y usar su posición dominante para favorecer sus otros servicios en detrimento de los de la competencia está recogido como un delito en las leyes antimonopolio. Si aparte de Google Shopping mostrara resultados de Rakuten, Amazon, PC Componentes, Fnac, o cualquier otra web, no sería un delito. Pero no lo hace.

La intención de la Unión Europea es que Google divida en dos su negocio en Europa para evitar ese abuso: por una parte el buscador con un 96% de cuota de mercado, y por otro lado el resto de servicios como Google Shopping. De esta forma se evitarán problemas a futuro que puedan dañar al consumidor en última instancia con la situación de "o pasas por caja o tus productos no salen en Google Shopping", o "si no pagas, tus resultados de búsqueda aparecerán los últimos". Dos situaciones que ya se están dando.

Al igual que Apple quiere el dinero de los que compran sus productos, Google también lo quiere. No es ninguna hermanita de la caridad. Las multinacionales quieren y adoran nuestro dinero, y les encanta que los fans les hagan el trabajo de proselitismo y ganar adeptos a su causa. Todo sin cobrar un duro.

Fuente: Google, Google. Vía: TechSpot, TechCrunch.