Blizzard anunció el pasado septiembre que Battle.net iba a ser cosa del pasado, tras 20 años de alegrías a la compañía a sus fanes. El motivo que alegan es que causa confusión el disponer de dos marcas bajo las que cuelgan los servicios de Internet que proporcionan, pero también es ineficiente a la hora de gestionarlo, y legado de un tiempo en el que Internet no se usaba demasiado.

El primer paso del cambio se centra en los logos y nomenclatura del lanzador de aplicaciones de la compañía. El icono de la aplicación ha cambiado al de Blizzard, así como el logo principal en la propia aplicación. Hay algunas inconsistencias dentro de la nomenclatura —el nombre del icono sigue siendo Battle.net, pero que irán eliminando en próximas semanas.

También su nombre pasa de Battle.net Desktop a Aplicación de Blizzard. Es de esperar que el resto de servicios que cuelgan de Battle.net vayan siendo renombrados en breve, así como el abandono de la web situada en Battle.net.