Hace 28 años, un joven diseñador de videojuegos aficionado al cine quiso lanzar un mensaje de paz al mundo a través de un juego, que irónicamente trataría sobre la guerra. Así nacía Metal Gear, un título que apostaba por la infiltración y el espionaje en vez del enfrentamiento directo y que se ha labrado, entrega tras entrega, un nombre en el salón de la fama de los videojuegos, encumbrando a ese joven diseñador. También ha logrando que Hideo Kojima, sea uno de los hombres más reputados de la industria.

El adiós de una saga

Tras ocho juegos, The Phantom Pain se presenta con una triste premisa: casi con total seguridad (y esta vez de verdad) este puede ser el último Metal Gear creado por Hideo Kojima. Los cambios en la política de Konami y las malas relaciones que mantiene con Kojima, que ha llegado a retirar el nombre de su creador de la portada del juego.

No son buenas noticias para los fans, y es bastante probable que el diseñador abandone la empresa en diciembre, siendo la parte mala que la propiedad intelectual se queda en manos de Konami. ¿Veremos más de Metal Gear en el futuro? Seguramente, pero el nombre de Hideo Kojima ya no estará vinculado a ninguno de ellos.

Pero no nos pongamos tristes aún, porque llega, según la crítica, la obra maestra de Kojima y ahora es a nosotros a quien nos toca disfrutarla. La historia de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain presenta a un Big Boss, anteriormente conocido como Naked Snake, que se ha despertado tras 9 años en coma después de los acontecimientos de Metal Gear: Ground Zeroes para descubrir que ha perdido parte del brazo izquierdo.

De ahí el nombre de The Phantom Pain (el dolor fantasma) dolencia que sufren aquellas personas que han perdido un miembro de su cuerpo. Tras la conmoción inicial descubre que Militaires Sans Frontieres, la antigua organización de Big Boss, ha desaparecido, y averiguar qué ha ocurrido será nuestra misión en el juego.

Un Metal Gear más completo que nunca

Como casi todo Metal Gear, The Phanton Pain rescata las mecánicas de los antiguos juegos pero añade nuevos elementos de juego siendo éste el primer juego de la saga en contar con un escenario de mundo abierto en el que habrá total libertad para realizar las misiones en el orden que se quiera, y todo ello ambientado por un nuevo sistema de día y noche que influirá en cómo afrontamos dichas misiones.

La interacción con los compañeros también será crucial para el desarrollo de la historia, pudiendo ni siquiera llegar a conocer a algunos o que alguno muera debido a nuestras acciones, cambiando el curso del juego. Y todo esto con los alucinantes gráficos que proporciona el FOX Engine, creado por los chicos de Kojima Productions.

Para aquellos que compren la versión física de PC en importante que sepáis que el disco sólo contiene el instalador de Steam, por lo que tendréis que tener una cuenta en la plataforma de forma obligatoria para jugar y esperar a que se descargue el juego. Y por supuesto, aseguraos de que vuestro PC es capaz de mover el juego.

Requisitos mínimos

  • Sistema operativo: Windows 7x64, Windows 8x64 (64-bit)
  • Procesador: Intel Core i5-4460 (3.40 GHz) o superior; Quad-core o superior
  • Memoria: 4 GB RAM
  • Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce GTX 650 (2GB) o superior (DirectX 11)
  • DirectX: Versión 11
  • Disco duro: 28 GB disponibles
  • Tarjeta de audio: compatible con DirectX 9.0c

Requisitos recomendados

  • Sistema operativo: Windows 7x64, Windows 8x64 (64-bit)
  • Procesador: Intel Core i7-4790 (3.60GHz) o superior; Quad-core o superior
  • Memoria: 8 GB RAM
  • Tarjeta gráfica: NVIDIA GeForce GTX 760 (DirectX 11)
  • DirectX: Versión 11
  • Disco duro: 28 GB disponibles
  • Tarjeta de audio: compatible con DirectX 9.0c (Surround 5.1)

Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, la última obra de Hideo Kojima, el desenlace de una saga que ha marcado historia y el que posiblemente sea el mejor juego de espionaje e infiltración hasta la fecha, ya está disponible para PC, PlayStation 4, PlayStation 3, Xbox One y Xbox 360.

El adiós de Kojima a la saga, un juego que desde ya mismo, es un imprescindible en cualquier ludoteca. Adiós, soldado: espero que la paz, por la que has luchado y se ha provocado tanta guerra, llegue al fin a todo el mundo.