Presentaciones cortas pero directas al grano como la de hoy de Microsoft son las que me gustan. En una hora les ha dado tiempo para mostrar la consola, las novedades del software que incluirá, el nuevo Kinect, y mostrar algunos juegos con los que llegará. Una presentación pensada para el gran público, con alguna charla adicional posterior para dar más detalles sobre el hardware para la prensa especializada.

Juegos

Aunque Microsoft ha afirmado que la Xbox One saldrá a la venta con 15 juegos en exclusiva, ocho de los cuales serán nuevas franquicias (si tienen éxito), poco se ha centrado en los juegos. Electronic Arts sacará cuatro de sus juegos de deportes más importantes para Xbox One (NFL, NBA, FIFA y UFC), mientras que también saldrá Call of Duty: Ghosts y Forza Motosport 5. Y poco más, pero creo que en esta presentación, para mi, lo de menos eran los juegos. En el caso de FIFA, incluirá diversos sistemas para crear estadios con ambientación más realista, y CoD contará con un nuevo engine capaz de generar efectos como humo que cambiará cuando pasemos a través suyo.

La Xbox One permitirá jugar a los juegos inmediatamente nada más insertemos el disco en la consola, y se irá instalando en el disco duro de 500GB con que cuenta la consola en segundo plano. Lo mismo ocurrirá con las actualizaciones, con lo que no perderemos el tiempo si sólo disponemos de un rato en nuestra casa para echar una partida antes de continuar con nuestras rutinas diarias, y es algo de agradecer.

Por otro lado, Xbox Live recibirá también mejoras como SmartMatch, para emparejarnos con otros jugadores (le van a dar mucha importancia a lo de no jugar solo) en base a nuestra reputación, Game DVR para grabar nuestras sesiones de juegos y editarlas posteriormente, nuevos logros y una integración de serie con Xbox SmartGlass con la que reproducir contenido directamente a nuestros dispositivos móviles.

En este apartado no podemos dejar de mencionar la nueva serie de televisión de imagen real de Steven Spielberg basada en Halo. ¿Ansiosos por verla? Yo de momento sí, después de haber visto Halo: Forward Unto Dawn.

Especificaciones y Kinect

La nueva consola de Microsoft está creada sobre una arquitectura x86, y eso significa que la GPU con que cuenta es compatible con DirectX 11, con todas las posibilidades que ello conlleva. Xbox One cuenta con un SoC (systema on a chip) creado con tecnología de 40 nm (quizás poca cosa para los tiempos que corren) y que incluye en su interior un procesador de ocho núcleos a 1.6 GHz, 4MB de caché de nivel 2, GPU a 800 MHz, y 8GB de RAM.

Cuenta con toda la conectividad actual que se puede esperar de una consola actual (Ethernet, WiFi 802.11n, USB 3.0), lector de Blu-ray de hasta 50 GB, y puertos HDMI de entrada y salida para pasar la televisión por la consola y poder usar servicios como Xbox Guide (que estará en el lanzamiento de la consola sólo disponible en EE.UU, y que necesita de una tele o aparato que tenga HDMI out). Los detalles específicos los iremos conociendo a medida que se acerque el E3.

Puesto que la consola requiere de Kinect para funcionar (que ahora llega con mayor precisión, capaz de distinguir gestos en la cara del usuario, además de disponer de una cámara 1080p), esto lleva una ventaja (o desventaja, según se mire) adicional: podremos usar comandos de voz para navegar por su interfaz, o incluso para encederla y apagarla). Cualquier frase que empieza por Xbox (preferiría decir "computadora" como en Star Trek, y espero que dejen hacerlo) será un activador para que Kinect decida lo que hacer. Eso sí, Kinect siempre estará escuchando lo que decimos (hola, HAL-9000).

Mediante gestos podremos interactuar con la interfaz, mover películas de un lado a otro, aumentar o reducir imágenes, y también una forma de añadir un navegador o similar a un lado de la pantalla mientras que seguimos viendo una película o mientras vemos la televisión. Por cierto que también llega nueva aplicación de Skype (por fin) a Xbox, por lo que realizar videoconferencias con nuestros amigos va a ser realmente sencillo.

Compatibilidad, arquitectura, segunda mano

Más importante son los pormenores de la consola. Por ejemplo, los discos de juegos de Xbox 360 no serán compatibles con la nueva Xbox One, ni tampoco los de la Xbox original o las descargas . Esto es debido a que la nueva consola utiliza una arquitectura x86, que incluye tres sistemas operativos en uno: un kernel de Windows para los juegos, otro para el sistema operativo de la Xbox (la interfaz en la que navegadoremos por interfaz, veremos películas o chatearemos con los amigos), y otro que interconectará ambos sistemas operativos. En realidad son un sistema operativo y dos máquinas virtuales corriendo Xbox OS y Windows, pero nadie notará la diferencia con un procesador de ocho núcleos.

En la práctica, la nueva arquitectura permitirá a los desarrolladores crear juegos más fácilmente desde y hacia versiones de Windows, con lo que el propio ecosistema de Microsoft sale beneficiado en el proceso. Además, cabe la posibilidad de que lleguen juegos que anteriormente no estaban en consola, o que incluso los desarrolladores indie (en Live Arcade, por ejemplo) creen sus propios ports para consola de manera más sencilla, y que ciertos juegos de Windows Store se puedan adquirir también en la tienda de Xbox.

Ventajas adicionales de esto es que todo dispositivo con Windows es un potencial receptor de streaming de la consola mediante SmartGlass (¿alguien dijo Surface?), pudiendo emular lo que Sony quiere hacer entre PS4 y la PS Vita, o Nvidia con su portátil Shield y los equipos de sobremesa con gráfica Nvidia GTX 660 o superior: que juguemos en cualquier dispositivo, o que incluso haya varias personas jugando a la vez a juegos distintos en la misma consola.

Los juegos de segunda mano tienen una larga vida por delante, porque finalmente parece que los rumores de que la Xbox One necesitaría conexión continua a Internet han quedado en nada, y además se podrán usar juegos de segunda mano de manera aparentemente supervisada por la compañía. Microsoft tiene guardado en la manga algún sistema que lo permitirá, y como con casi todo, irá proporcionando más detalles al respecto a medida que se acerque el lanzamiento oficial de la consola. Y no, no vas a tener que pagar por jugar a tus juegos en la casa de tu vecino, siempre y cuando estés logeado con tu cuenta en su consola.

Por lo menos, Microsoft ha asegurado que aquellos poseedores de una Xbox 360 seguirán viendo crecer su ecosistema, supongo que sobre todo con nuevos títulos, como hará Sony con la PlayStation 3. Al fin y al cabo, tienen que asegurarse las ventas de consolas de aquí a que la Xbox One salga a finales de año. Luego, quén sabe.

El nuevo mando

Por supuesto, no podía falta un nuevo mando que se adapte a los tiempos que corren. Aunque bueno, realmente no han cambiado mucho las cosas en este terreno desde la presentación de la Xbox 360, pero incluye una cruceta rediseñada (lo cual es de agradecer). Por lo demás, el diseño es muy similar al de la Xbox 360, aunque el espacio de la batería ha sido reducido y parece que va a ser más agradable de coger el mando.

La comunicación con la consola se hace por WiFi Direct, que sigue los mismos principios de la comunicación por WiFi salvo que no necesita un punto de acceso para comunicarse con la consola (básicamente, un WiFi de conexión punto a punto).

Mucho más está por llegar

Microsoft ha decidido dejar muchas sorpresas para el E3, que tendrá lugar a partir del 10 de junio. Tienen que dar muchos más detalles sobre la consola (a parte del precio, pero me temo lo peor), como los juegos que acompañarán el lanzamiento, las especificaciones completas, la potencia gráfica de la consola (Sony fue lo que más promocionó en la presentación de la PS4), más detalles sobre su visión de la Xbox One como eje del entretenimiento familiar... Demasiadas cosas quizás.

Solo hemos visto por ahora la punta del iceberg y, siendo Microsoft perro viejo, se está guardando lo mejor para el final. Justo lo contrario que Sony, que me ha dado la sensación de que va a pecar de novato en estas lides. Se ha centrado excesivamente quizás en los jugadores y, en los tiempos que corren, incluso la Xbox 360 es en muchas ocasiones más utilizada para reproducir contenido multimedia desde Netflix que para jugar, ya que la usa toda la familia.