La inteligencia artificial generativas está teniendo en occidente un impacto real en el empleo de ingenieros, o más bien de picacódigos. Ser ingeniero no significa saber cómo se hacen bucles y cómo se define una clase en este o aquel lenguaje. La programación es una herramienta. Ser ingeniero significa analizar requisitos y diseñar los proyectos que otros terminarán construyendo, ya sea una red de telecomunicaciones o una aplicación de móvil. Así que, como sobran picacódigos por las IA, las empresas van acelerar los despidos este año, y veremos qué pasa el próximo. Jack Dorsey al meons está siendo sincero en esto: «os despido porque no os necesitamos».
Dorsey, tras la venta de Twitter a Elon Musk, continuó con otros proyectos que tenía, como el de Block, dedicada a pagos. Cuenta con 10 000 empleados, o contaba, porque va a despedir a 4000 empleados, o un 40 % de su plantilla. Este cálculo era fácil, no se necesitaba IA. Dorsey indica que la empresa va genial, pero que no se les necesita por el giro que está dando la empresa a la integración de la IA a todos los niveles.
Podría haberlos despedido poco a poco en los próximos años, pero prefiere hacerlo de golpe para no causar un pánico innecesario en la empresa, o estrés en general, con rondas sucesivas de despidos. Pues ale, el 40 % a la calle, en una empresa rentable. Que todo sea dicho, es lo que debe de hacer en esta situación. Las empresas privadas no están para regalar el dinero, y probablemente con este fuerte recorte invierta en otros sectores.
Es un toque de atención para los que no saben la que viene, o están mirando a otra parte. Dorsey ha dicho que «durante el próximo año, la mayoría de empresas llegarán a la misma conclusión y harán cambios estructurales similares». Como a las empresas les dé por despedir al 40 % de sus empleados en el próximo año, a continuación vendrá el colapso. Que estamos ya en ello por la nefasta situación económica mundial, y estos despidos serán el remate.