Las consolas de retransmisión o edición son un nicho de mercado de alto interés para los aficionados y profesionales porque con las características correctas pueden aumentar la velocidad a la que se trabaja. Se han ido llevando a sectores como la retransmisión por útiles que pueden ser. Dentro de los modelos más avanzados se encuentra la Stream Deck + de Elgato, al que no le falta de nada. Pero a su vez es un producto de precio elevado, 230 euros, por lo que hay que conocer bien lo que se puede hacer con ella antes de hacer esta inversión. Porque como buen producto de nicho, a todo el mundo no le servirá.

Videoanálisis

Desembalado

El Stream Deck + llega en una caja azul que es bastante gruesa, ya que el producto integra una amplia base. En la parte trasera da algunas generalidades del producto, como las teclas con pantalla LCD integrada, los diales o la barra táctil multifunción, junto con que es un producto compatible para su uso tanto en Windows como en macOS.

Nada más retirar la tapa se puede ver otra caja en la que va el manual de instrucciones, y debajo de ello una tela de protección del Stream Deck +. Al sacarlo se puede ver que en un lateral está el cable de conexión de metro y medio con una toma USB tipo A en un lado y un USB tipo C en el otro. El producto recibido es de color blanco, y por tanto el cable también, si bien está igualmente disponible en color negro.

El Stream Deck + tiene un tamaño de 140 mm × 138 mm × 110 mm, por lo que es más grande que otras consolas de edición. Además, pesa en torno a los 465 g. Cuenta con ocho botones con una pantalla LCD debajo de ellos que pueden mostrar imágenes a todo color, pero también animaciones a través de archivos GIF. Debajo de ellos hay una pantalla táctil y estrecha y los cuatro diales, que funcionan de manera conjunta. Las acciones de los diales se mostrarán en la pantalla. Por ejemplo, si un dial es para cambiar el brillo de las pantallas del Stream Deck +, se irá mostrando el cambio de porcentaje de brillo.

Los diales son clicables para acceder a una acción adicional, aunque también lo que se muestre relacionado con el dial en la pantalla táctil. Creo que la cantidad de botones y posibles acciones son suficientes para el tipo de dispositivo que es, y supone una gran mejora respecto al Stream Deck de hace unos cuantos años.

Por la parte trasera está la toma USB tipo C para alimentación, y solo necesita que se conecte a un USB 2.0 para funcionar. La base en sí es retirable quitando un par de tornillos, que puede ser interesante para los que quieran usar en una posición plana. No me gusta que la base solo permita una inclinación, pero bien es cierto que por la fuerza que se necesita hacer en los botones para activarlos permite que esté bien fija.

La calidad de los botones es muy buena, aunque resultan un poco duros para mi gusto. Si hubieran sido más bien pequeñas pantallas táctiles me habrían gustado más, sobre todo porque de esa forma también se podría haber proporcionado más formas de regular la inclinación de la pantalla. El antideslizante que lleva la base es precisamente porque se necesita hacer cierta fuerza para activarlos. Pero son de muy buena calidad, y todo es cuestión de acostumbrarse. Tampoco es que haya muchas alternativas en el mercado con el que comparar el Stream Deck +, y en general da buena sensación de calidad de fabricación.

Configuración y uso

El programa de configuración de las consolas de edición es la pieza clave que determina su utilidad. En el caso del programa Stream Deck, que se puede descargar desde la web de la compañía, me resulta más sencilla e intuitiva que la que proporciona Loupedeck con sus productos.

Lo que se ve en la pantalla principal de la aplicación es la disposición del Stream Deck +, mientras que en la parte derecha hay acciones para arrastrar a los botones o a los diales. La pantalla puede ser configurada con una imagen de fondo si así se quiere. Para añadir acciones hay que ir a la tienda de Elgato, y descargar desde allí los complementos oportunos.

Los botones tienen cierta capacidad de personalización, añadiéndoles texto y otra imagen, y desde la tienda se pueden descargar paquetes de iconos para diversas aplicaciones, como Photoshop o Final Cut Pro, teniendo en cuenta que trabajo con un Mac. Lo que echo en falta son disposiciones de pantallas preestablecidas para las aplicaciones. Al no existir, cosa que sí existe con Loupedeck, hay que crearlas todas desde cero.

El proceso de creación de un atajo o botón es sencillo, y se proporcionan los botones base para ello. Por ejemplo, se puede crear un botón para abrir una URL específica, o para funcionar como un atajo de teclado en un programa. Algunos botones pregenerados permiten más configuración, como por ejemplo introducir la clave de una API para acceder a información que no podría mostrar de otra forma. En el caso de un botón de YouTube, si se le pone la URL de un canal puede mostrar el último vídeo subido o el directo que esté haciendo, entre otras opciones.

Se pueden crear disposiciones específicas para ciertos programas desde las opciones de Stream Deck, lo que significa que cuando esté en primer plano por ejemplo Photoshop la disposición del Stream Deck cambiará a la asignada a Photoshop. Además, cada perfil de programa permite crear diez pantallas distintas, entre las que se puede ir cambiando deslizando el dedo hacia la derecha o izquierda en la pantalla táctil.

La capacidad de configuración del Streak Deck es muy alta, pero echo en falta un poco más de variedad a las acciones asignables al dial. Ante la falta de diales para Photoshop, no se puede crear uno que cambie la opacidad de una capa o su modo de fusión con otras capas, lo cual siempre resulta utilísimo. Sin embargo, sí hay botones y diales precreados para OBS o Twitch, teniendo en cuenta que al final es un producto más orientado a retransmisión que a edición profesional. Lo cual es una pena, porque el producto en sí es muy bueno. No es nada que no pudiera solucionar Elgato con un poco más de desarrollo del programa de configuración.

Para los que tengan ganas de trastear, Elgato proporciona información sobre cómo crear nuevos complementos para los distintos Streak Deck que tiene a la venta. Se pueden programar en C++ o JavaScript, y cuenta con un repositorio de GitHub con múltiples ejemplos.

Conclusión

La Stream Deck + es una consola de edición bastante completa de la que si tuviera que poner alguna pega sería el programa de configuración. No creo que extraiga todo el potencial que tiene la consola, pero no es tampoco nada que no se pueda ir mejorando con el tiempo. La veo un paso por detrás de lo que ofrece el de Loupedeck, pero la solución sería algo tan sencillo como proporcionar perfiles de uso para aplicaciones específicas. Eso de tener que configurarlo absolutamente todo desde cero se puede hacer bastante pesado.

Además, el programa no permite sacarle todo el provecho posible a los diales. Hay pocas opciones de configuración, y se centran en opciones básicas como el control del volumen o acciones de OBS. Eso reduce bastante su utilidad, porque quien se dedica a retransmitir también puede, con muchas probabilidades, dedicarse a editar el vídeo en Final Cut Pro o Premier, o a usar Photoshop para retocar imágenes. La integración con estas aplicaciones se limita a que te crees tú los botones.

Entiendo que el Stream Deck + está pensado para locutores, y se nota en que la integración con Twitch o YouTube es buena, incluso con Discord o Teams. Pero al no desarrollar lo suficiente la integración con las aplicaciones de diseño hace que se deje una buena del parte del público al que va estas consolas de edición, haciendo que sea un producto más generalista y menos para profesionales. Si al menos tuviera un PVPR más bajo frente al Live de Loupedeck haría que fuera una compra más interesante, pero costando 230 euros frente a 270 euros, hay que ir a los detalles.

El sistema de diales del Stream Deck + es bastante mejor, siendo además intercambiables. Aunque un juego de cuatro diales de distinto color cuesta sobre los 14 euros, Elgato ofrece un juego gratis por la compra del Stream Deck + a través de su web. Un pequeño extra que es bienvenido. La pantalla configurable no la posee el Live, y en la práctica son cuatro botones adicionales, aunque hagan muchas veces la misma función que pulsar los diales —cosa que no se puede hacer en el Live—.

La base del Stream Deck + me parece mejor, con mayor inclinación, si bien se puede retirar. La posición en que deja los botones gustará más o menos según las preferencias personales, pero a mí me gusta más. Me resulta más cómodo que los diales estén todos en la parte inferior con esa mayor inclinación. Es además un dispositivo menos propenso a moverse accidentalmente por la amplia almohadilla inferior.

Al final del día, quien tenga otros productos de Elgato e incluso Corsair, porque tiene complementos específicos de control para ellos, va a encontrar el Stream Deck + como una consola de edición mejor y más barata. Los que se dediquen principalmente a ser locutores no echarán nada en falta. Pero para los que sean profesionales del diseño, el Stream Deck + les va a ser de bastante menos utilidad.

Pero como digo, Elgato tendría fácil acomodar esta consola de edición a un uso más profesional añadiendo perfiles pregenerados de integración con diversos programas y no solamente complementos, botones y diales con los que configurar todo desde cero. También es un producto cuyo precio solo merece la pena si estás dispuesto a explorar todas sus posibilidades y a pasar horas configurando perfiles y pantalla tras pantalla.