Las empresas siguen dando cabida a la arquitectura ARM en los centros de datos debido a su sustancial mejora de rendimiento en los últimos años y a que sigue manteniendo una gran eficiencia energética frente a las arquitecturas x86 de Intel y AMD. NVIDIA presentó recientemente Grace, un «superchip», en las propias palabras de la compañía porque son dos CPU unidas, con grandes ventajas de rendimiento y eficiencia frente a los Ice Lake SP de Intel de hace un año.

Así aparece reflejado en una de las trasparencias de la presentación resurgida ahora. Establece que los 144 núcleos del Grace son el doble de potentes que dos Xeon Platinum 8360Y de Intel de 36 núcleos cada uno a la vez que dan un 130 % más de rendimiento por vatio. Puesto que la tarjeta la tarjeta en la que va Grace consume en conjunto 500 W y el procesador de NVIDIA tiene una TDP de 280 W, no me termina de quedar claro qué está comparando NVIDIA en este asunto.

La primera comparación de NVIDIA situaba al superchip Grace como un 50 % más potente que el EPYC 7742 de AMD de 64 núcleos y que aporta el doble de rendimiento por vatio. El procesador de NVIDIA no llegará hasta 2023 por lo que tanto AMD como Intel deberían de haber renovado su oferta de procesadores profesionales para entonces. Entre los detalles más interesantes de Grace está sus 396 MB de caché o 1 TB/s de ancho de banda de memoria LPDDR5X.

Vía: Tom's Hardware.