AMD mantuvo una larga conferencia en el GDC dando un repaso al estado de sus tecnologías relacionadas con las tarjetas gráficas, llevó a los desarrolladores de distintos estudios para que elogiaran a la iniciativa GPUOpen frente a GameWorks, y presentó nuevo hardware como las gafas Sulon Q y la Radeon Pro Duo.

También tuvieron tiempo para dar un repaso a la hoja de ruta que tienen marcado para sus arquitecturas, entre ellas la arquitectura Vega que llegará en 2017. Mirando la nomenclatura, Polaris 10 serán las gráficas más grandes y Polaris 11 las más pequeñas. Habrá un Vega 10 y Vega 11, previsiblemente con la misma dirección.

Probablemente sea una arquitectura completamente nueva puesto que Polaris es una mejora incremental de la GCN (Graphics Core Next), y centrada sobre todo en aumentar la eficiencia energética de los chips Tonga, Fiji y Carrizo. Hasta 2,5 veces la potencia por vatio, según AMD, por lo que en realidad no espero grandes mejoras de rendimiento en Polaris con respecto a la serie 300.

Vega llegará relativamente en poco tiempo, apenas un año después del lanzamiento de la generación Polaris, y lo hará utilizando HBM2 (High Bandwidth Memory), por lo que las gráficas de gama alta de Polaris usarán HBM si las hubiera para sustituir a las Fiji (que no parece), y AMD ha confirmado sin embargo que Polaris usará GDDR5. Todavía no se ha comenzado la producción en masa de la GDDR5X, por lo que a Nvidia le ocurrirá lo mismo con las Pascal.

A finales de 2018 llegará otra denominada Navi, que usará un tipo de memoria de nueva generación que no se ha indicado cuál, por lo que debe de estar en desarrollo. Uno de los principales impulsores de la memoria HBM ha sido AMD junto a Hynix, sin el cual en realidad no habría sido posible su desarrollo.