Apple tiene dos bastiones de su poder en el mundo: EE.UU y Japón. En ambos, el iPhone sigue manteniendo una gran parte del pastel de los smartphones. Además, según el último estudio de comScore, basado en 30.000 entrevistas, indica que Apple ha aumentado su cuota de enero a abril un 1.4 puntos porcentuales hasta situarse en el 39.2 por ciento.

Mientras tanto, los demás fabricantes han bajado salvo, lo habéis adivinado, Samsung que sigue haciendo su labor de marketing a la perfección, subiendo 0.6 puntos porcentuales hasta situarse en el 22 por ciento de la cuota. HTC, Motorola y LG bajan 0.8, 0.3 y 0.3 puntos porcentuales respectivamente. El caso de HTC choca bastante debido a que el HTC One se está vendiendo bien, pero posiblemente la falta de otros buenos smartphones de la compañía estén lastrándolo (y la marcha de directivos).

Eso sí, la subida de iOS no se puede decir que esté solo relacionada con el iPhone 5, sino más bien con que se ofrece el 4S por 100 dólares (y menos) con dos años de permanencia y el iPhone 4 por cero dólares con dos años de permanencia. Como Apple no desglosa las cifras de ventas de iPhones, solo mediante análisis en las tiendas de venta al público se pueden hacer estas estimaciones, que de los 37 millones de iPhone vendidos en el primer trimestre en el mundo, se calcula que al menos la mitad son iPhones 4 y 4S.

Por plataformas, Android baja 0.3 puntos hasta llegar al 52 por ciento del mercado, iOS sube esos 1.4 puntos asta el 39.2 por ciento, BlackBerry baja 0.8 puntos y Microsoft se mantiene casi igual bajando 0.1 puntos. Symbian sigue conservando un 0.5 por ciento de cuota de mercado, pese a que ya no salen más smartphones y que el soporte a la plataforma terminará en 2014.

En el resto del mundo no se puede decir lo mismo, ya que Apple se mantiene bastante estable en su cuota de mercado, a la vez que suben fuertemente Android (sobre todo en China) y también lo hace Windows Phone. BlackBerry tiene un largo camino para recuperar esa enorme cuota de mercado que tenía en los inicios de iOS, y los directivos de la compañía se deben de estar dando todavía de cabezazos por no haberse volcado en los teléfonos únicamente con pantallas táctiles antes.