El sentido del humor de Blizzard es legendario, y se nota muchísimo en las expansiones de HearthStone. La última del presente año de expansiones es Salvadores de Uldum, que pondrá frente a frente a los miembros de la Liga de Expedicionarios con los de la Liga del Mal. Unos intentarán resucitar un terror escondido en las arenas de Uldum, mientras que los otros querrán detenerlos —y conseguir algo de botín por el camino—.

Los secretos que esconden las arenas

No hay nada especialmente novedoso en las novedades de Salvadores de Uldum, pero Blizzard siempre consigue sorprender un poco más con cada una. En esta ocasión las 135 nuevas cartas son bastante variadas y de temática del antiguo Egipto, con momias y palabras clave que acompañarán bastante bien.

El primer cambio de estas cartas es la inclusión de la palabra clave renacer, que permite volver a la vida cuando mueren con un punto de salud la primera vez que son derrotados. También habrá plagas como cartas de hechizo, con diversos efectos sobre el campo de batalla. Y tampoco faltarán nuevas misiones que al completarlas el jugador conseguirá importantes beneficios.

Muchos sobres por abrir

No se puede hacer un buen análisis de una expansión de HearthStone sin abrir una buena cantidad de sobres, que es donde siempre reside la gracia de estos juegos coleccionables. En el vídeo que veis a continuación se recoge la apertura que hice de esos 80 sobres —como siempre, terriblemente aburrido—. En él no se ve nada más allá de eso, y simplemente sirve para dejar constancia de su apertura y algunos datos estadísticos sobre las cartas que salen en ellos.

La apertura de estos sobres se resume en 400 cartas distribuidas en:

  • 72.5 % comunes (290).
  • 22 % poco comunes (88).
  • 4.25 % épicas (17).
  • 1.25 % legendarias (5).

Además, salieron dieciséis doradas, incluida una legendaria dorada y otra épica dorada, o un 4 % sobre el total de 400 cartas conseguidas en los sobres. El resultado de la apertura no es del todo insatisfactorio, y en cuanto a las legendarias sigue estando en el 1 % del total, salvo que se tenga mucha suerte. Se puede ver que, pese a que 80 sobres no es una gran muestra estadística, los resultados son similares a expansiones anteriores.

ComunesRarasÉpicasLegendariasDoradas
Viaje a Un'Goro72.5 %21.6 %5.2 %0.7 %3.34 %
Kóbolds y catacumbas68.8 %24.4 %4.8 %2 %3.6 %
El bosque embrujado72.6 %23 %3.2 %1 %2.7 %
El proyecto Armagebum70.6 %24.3 %4.1 %1 %3.6 %
Salvadores de Uldum72.5 %22 %4.25 %1.25 %4 %

Blizzard añade en esta expansión 135 nuevas cartas, con nuevas mecánicas que hará que se tengan que crear mazos más específicos en torno a ellas. A continuación hay algunos ejemplos de las cartas que se pueden encontrar en Salvadores de Uldum.

Tumbas del terror

Como está siendo habitual en cada expansión, tras unas semanas de acostumbrarse a las nuevas cartas la compañía actualiza el juego con un modo en solitario. En esta ocasión se trata del modo Tumbas del Terror, que está bastante más trabajado que algunos modos anteriores, y resulta a la vez interesante y entretenido.

Hay que elegir uno de los cuatro expedicionarios para hacer frente a una de las cuatro alas del modo en solitario en la que habrá que derrotar en sucesión a ocho enemigos, cada uno con sus cualidades especiales. El mazo está preconfigurado y se irá nutriendo de nuevas cartas y efectos a medida que se derrota a cada enemigo. Cada ala se desbloquea con oro o dinero. Al final de cada ala se obtienen cartas para el mazo.

Debido a la aleatoriedad de las elecciones tras cada enemigo y que son suficientes alas a derrotar, tiene una gran rejugabilidad y resulta una experiencia gratificante.

El desierto está lleno de peligros

Esta ampliación es una nueva vuelta de tuerca a HearthStone, y una que resulta siempre interesante con nuevas cartas, mecánicas y contenido. Sin embargo, el juego necesita un poco de revitalización más allá de las expansiones, ya que es para un juego demasiado casual, si bien es la idea de Blizzard detrás de él.

El contenido en solitario me resulta muy bueno e interesante, y las cartas lo cierto es que no soy muy amigo de cambiar los mazos cada cuatro meses, debido principalmente a que soy un jugador casual de HearthStone. Me gusta volver al juego seis meses después y encontrar que los mazos siguen siendo válidos, y no siempre es así.

Pero para el jugador veterano de HearthStone, las expansiones son la forma de mantenerle enganchado, y Salvadores de Uldum es una buena pieza para mantener ese interés. Lo hace con cartas y mecánicas interesantes, y el juego en solitario es lo que más destaca. Vuelve a ser una expansión muy recomendable para el jugador de HearthStone.