La evolución de los teclados de Razer sigue orientada a usar los interruptores analógicos en sus productos más caros y mejores, entre los que se encuentra el Huntsman v3 Pro 8 kHz. Así que no solo el teclado incluye esos interruptores sino también una conexión a 8 kHz, más una gran calidad de construcción, y otras cuestiones menores que lo conforman como probablemente el mejor teclado del mercado.
Desembalado
El Huntsman v4 Pro 8khz de Razer llega en la habitual caja de diseño verde y negra que usa la compañía en sus productos. En la portada destaca los interruptores ópticos analógicos que incluye, pero también la conexión de 8000 Hz al PC, que es la gracia de esta nueva versión. En la parte trasera se abuda un en sus características como el Snap Tap, o el punto de actuación ajustable.
Al abrir la caja se puede ver el teclado en una bolsa de protección, debajo del cual hay una chuleta con atajos de teclado, un manual de uso e información legal, y las habituales pegatinas con el logo de la compañía. También se incluye un cable de 1.8 m forrado de tela trenzada siendo de buena calidad y con conectores USB tipo A y USB tipo C.
Se trata de un modelo extendido, pero no parece especialmente grande porque está suficientemente bien ajustado a lo que abarcan las teclas en él. La parte superior es de aluminio, e internamente cuenta con varias capas de amortiguación para eliminar componentes molestos que se pueden producir en el aporreo de las teclas. No conforma teclas silenciosas, porque el golpeteo de los dedos contra las teclas siempre estará ahí, pero al menos su uso es más agradable.
En la parte superior derecha hay una rueda de volumen, y tres botones de control configurables a través de Synapse 4. Hay perfil de este teclado para este programa en macOS, y por tanto he podido usarlo con el Mac Studio que uso para trabajar. Por defecto, el primer botón es de control multimedia general, el segundo es para lanzar asistente de solicitudes de IA que incluye Synapse 4, y el tercero indicará el nivel de batería. Esto último se hace iluminando las teclas del 1 al 0, que es un formato fácil de entender.
Las teclas son de tipo PBT de doble inyección, con un tacto que me ha gustado especialmente. Las teclas son retirables pero los interruptores no se pueden quitar ya que están soldados. Me he acostumbrado prácticamente al momento al teclado, además con muy pocos errores de tecleo desde un primer momento, salvo por el intro, ya que es una disposición ANSI. El teclado no se vende con la española, pero sí en la ISO en que se basa, por lo que solo es una cuestión de serigrafía de las teclas. Como se pueden cambiar, siempre se puede comprar un set de teclas en español y cambiarlas, pero las incluidas son muy buenas.
En el frontal del teclado se puede ver una toma USB-C para el cable. En la parte inferior hay dos patas extensibles que permiten ajustar la altura en dos niveles. En mi caso, me siento siempre más cómodo cuanto mayor es la inclinación del teclado, y en esta ocasión no ha sido distinto. También se incluye un reposamuñecas, forrado de cuero sintético y fijación magnética, que siempre es un gran añadido, aunque no lo haya necesitado para usar el teclado, aunque me he sentido algo más cómodo al teclear textos con él puesto.
Características
El Huntsman v3 Pro 8 kHz es un teclado extendido, pero aun así no parece tan grande como otros porque no tiene tantos bordes a su alrededor. Mide 445 mm × 139 mm × 39 mm y pesa tan solo 492 g, por lo que se nota muy ligero. Es un modelo que solo se puede usar cableado, aunque el cable se puede quitar al incluye un puerto USB-C de conexión. Básicamente lo he usado con el cable USB-C a USB-C que suelo tener conectado al Mac.
Los interruptores están soldados, y las teclas incluidas están hechas de PBT de doble inyección. Usan el habitual vástago en cruz, por lo que en caso de que se quisiera se podría cambiar por otras teclas sin mayor problema. Por la forma del vástago, solo añade un poco de estabilización adicional, pero en general es un terreno bien cubierto, y uno al que muchas veces no se presta atención.
| Huntsman v3 Pro 8 kHz de Razer | |
|---|---|
| Dimensiones | 445 mm × 139 mm × 39 mm, otros 85 mm de ancho con el reposamuñecas |
| Peso | 880 g + 253 g (reposamuñecas) |
| Conexión | cable USB-C |
| Cable | 1.8 m, forrado de tela |
| Interruptores | analógicos de 2.ª generación de Razer |
| Muestreo | 8000 Hz |
| Memoria | cinco perfiles |
| Extras | RGB configurable por tecla, teclas multimedia, seguidilla completa |
| PVPR | 279 euros (octubre 2025) |
La gracia de este teclado son los interuptores ópticos analógicos de segunda generación de Razer. Tienen una fuerza de actuación de 40 gf, pero el punto de actuación es regulable entre los 0.1 mm y los 4 mm. Al ser interruptores ópticos todas las pulsaciones se detectarán inmediatamente, sin el habitual tiempo de rebote de los mecánicos. Razer indica que los magnéticos, que tienen una configuración similar, pueden ser imprecisos, pero es que no creo que nadie tenga un gran imán sobre su mesa como para que se presente ese problema. La gracia de los magnéticos es que el punto de actuación y reinicio se puede configurar por separado, y en estos no.
Permiten un modo de acción rápida. Esto significa que no hace falta soltar del todo una tecla para poder volver a pulsarla, detectando todas esas pulsaciones. O sea, con solo soltar 0.1 mm el interruptor, ya se podría presionar de nuevo y se detectará como una nueva pulsación. Es muy útil en juegos de acción rápida donde hay que hacer muchas pulsaciones a la vez, como en juegos de tiros, plataformas, etc. No es tan útil al escribir.
El tema importante de esta detección, que es en incrementos de 0.1 mm, es que se pueden configurar como si fueran las palancas o los gatillos de un mando, con un movimiento de aceleración progresiva en función de lo mucho o poco que se apriete. Esto abre el uso del propio teclado para juegos de lucha y similares, pero hay que configurarlo por juego, lo cual lleva tiempo y hay que pensar bien en cómo hay que configurar el teclado. El Huntsman v3 Pro 8kHz es un modelo de teclado que precisa pasarse tiempo configurándolo y probando cosas para que realmente merezca la pena comprarlo.
Programa de configuración
El programa de configuración del teclado es el habitual Synapse 4, que para este modelo concreto de teclado también sirve la aplicación de macOS, que es la que he usado principalmente. El teclado puede guardar cinco perfiles en su memoria interna entre los cuales se podrá ir cambiando, aunque viene con varios preconfigurados. Con la chuleta de atajos que se incluye con el teclado se podrán hacer ciertas configuraciones al vuelo por lo que no es estrictamente necesario tenerlo instalado. Pero si se quiere exprimir al máximo el teclado y lo que se está pagando por él, sería muy recomendable usarlo.
En la pantalla principal de configuración se podrá elegir entre cincoperfiles predefinidos: por defecto, FPS disparo rápido, WASD analógico, carreras y alta sensibilidad. Se puede cambiar al vuelo entre ellos con un atajo de la tecla FN, y aportar algunas configuraciones predefinidas de accionamiento o activación rápida para teclas determinadas. Por ejemplo, en el WASD analógico se modifica esas teclas para que parezca que son las de un mando y se ponen todas las teclas a un punto de actuación de 1.2 mm.
En la siguiente pestaña se puede cambiar el punto de actuación de cada tecla, o configurar su funcionalidad, entre los 0.1 y 4 mm. Por eso digo que este tipo de teclados requiere cierto tiempo para mirar sus capacidades y configurarlos correctamente. Al detectarse la distancia de actuación, se puede imitar la palanca de un mando o sus gatillos asignándolos por ejemplo a las teclas Q y E, y eso habrá que configurarlo todo desde este Synapse, y luego se podrá guardar la mayoría de la configuración en los perfiles guardados en el teclado.
No falta la activación de un modo juego que permite desactivar ciertos atajos de teclado como alt más F4, y la configuración de la iluminación RGB del teclado con el habitual sistema Chroma de la compañía que es muy bueno y permite realizar efectos de todo tipo.
Conclusión
Los interruptores ópticos analógicos o magnéticos dan la máxima capacidad de configuración a aquellos que no se terminan de sentir cómodos con los puntos de actuación estáticos del resto de interruptores. También permiten que el usuario configure un punto de actuación distinto en cada tecla, lo cual puede ser ideal para las de movimiento, ya sean las WASD o los cursores, según cómo lo juegue el usuario o el juego que sea. Así que el Huntsman v3 Pro 8kHz parte de una buena base para convertirse en un gran teclado.
De hecho, el resto acompaña muy bien para ello. La calidad de fabricación es máxima, con su sistema de capas de espuma y lubricación para reducir al mínimo componentes molestas del tecleo. También dispone de una sólida construcción externa, teclas multimedia dedicada, y la siempre vistosa iluminación RGB configurable por tecla que buscan muchos para sus equipos.
Lo que no encaja tan bien es que es un modelo solo cableado, que para su PVPR de 280 euros se me hace poco. Aun así, el resto de características del teclado lo compensan con creces, sobre todo para aquellos que quieren la máxima precisión jugando, o la máxima capacidad de adaptación. Como siempre, Synapse 4 es donde se tendrá que pasar un buen rato, u horas, probando configuraciones para maximizar la utilidad de la inversión, o de poco servirán estos interruptores ópticos analógicos.