Samsung ha acometido la renovación anual de su serie insignia, nuevamente con tres modelos distintos. Los dos primeros son muy parecidos, salvo el tamaño. Son los Galaxy S26 y Galaxy S26+, los cuales varían en el tamaño de su pantalla OLED, la cual es de 120 Hz con refresco adaptable, y flanqueada por altavoces estéreo. Están hechos a prueba de agua y polvo con certificado IP68.
En China, EUA y Corea se venderán con un Snapdragon 8 Gen 5, y en el resto del mundo con un Exynos 2600. Cuentan con al menos 12 GB de RAM y 256 GB de almacenamiento UFS 4. La batería es de 4300 mAh o 4900 mAh, con carga rápida de 25 W o 45 W, inalámbrica de 15 W, e inalámbrica inversa de 4.5 W. Incluye Wi-Fi 7, Bluetooth 5.4 o 6, NFC, y 5G. Llegan con Android 16 preinstalado.
La cámara frontal es de 12 Mpx y ƒ/2.2, la cual graba vídeo hasta a 4K y 60 f/s. La trasera es de 50 Mpx y ƒ/1.8 con zum óptico de dos aumentos y OIS. Cuenta con una secundaria de 12 Mpx y ƒ/2.2 de ultra gran angular, y una terciaria de 10 Mpx y ƒ/2.4 de zum óptico de tres aumentos.
El precio del Galaxy S26 parte de los 1000 euros, mientras que el Galaxy S26+ parte de los 1250 euros.
Este modelo es más grande, con una pantalla de 6.9 pulgadas, y una batería un poco mayor de 5000 mAh. El procesador es solo un Snapdragon 8 Gen 5. La cámara trasera principal pasa a ser de 200 Mpx y ƒ/1.4, con secundaria de 50 Mpx y ƒ/1.9 de ultra gran angular, la misma de 10 Mpx y ƒ/2.4 de zum óptico de tres aumentos, y una de 50 Mpx y ƒ/2.9 de zum óptico de cinco aumentos.
Su precio parte de los 1450 euros.