Intel está todavía rehaciéndose tras el gran batacazo experimentado por un par de décadas de no tomarse en serio el sector de los procesadores. AMD le adelantó por la derecha, y la competencia de los procesadores de arquitectura ARM es fuerte en la parte baja del sector, pero también en la alta si se mira a Apple. Sea como sea, en el cuarto trimestre de 2025 no consiguió evitar más pérdidas, y no recuperó ingresos, así que se quedó peor de lo que estuvo en el T4 2024.

La compañía ingresó 13 700 M$, o un 4 % menos interanual, con unas pérdidas de 600 M$ frente a los 100 M$ de pérdidas del T4 2024. La inversión en I+D bajó un 14 % hasta los 4400 M$, y el margen bruto de la compañía bajó poco más de tres puntos hasta el 36.1 %, que es un nivel poco rentable para la compañía. Intel ha tenido algún trimestre de recuperación este año, pero no parece que esté manteniendo el tipo mientras su directiva intenta planear su futuro.

En cuanto a las divisiones, la de Computación de Cliente y Juegos ingresó 8200 M$, un 7 % menos interanual, con unos beneficios que cayeron un 32 % porque ha tenido que ajustar sus precios para ser competitivo frente a la oferta de AMD. La de Centros de Datos e IA mejoró un 7 % hasta los 4700 M$, con unos beneficios sustancialmente mayores porque, bueno, «IA». Esos beneficios fueron de un 300 % más.

Intel Foundry, que es una empresa separada en operaciones con su propia estructura directiva aunque no totalmente autónoma, sigue en la línea de malos datos porque produce solo para Intel. Los ingresos fueron similares, 4500 M$, y las pérdidas también, unos 2500 M$. La compañía espera que en 2026 empiece a ingresar dinero por producción para terceros, aunque en cantidades limitadas con el nodo 18A. El resto de ingresos fueron de 574 M$, o menos de la mitad, y los beneficios fueron de cero.