El año pasado y este han sido bastantes malos para los sectores de la DRAM y la NAND, sobre todo en el terreno del precio. Las compañías han tenido que vender a precio de saldo sus chips, además de recortar notablemente la producción, pero el cambio a memorias de mayor densidad de bits han evitado un desastre mayor. Aun así, el suministro de DRAM, en términos de bits producidos, ha disminuido un 2.1 %, mientras que la de NAND 3D ha aumentado un 2.3 %. La demanda ha aumentado un 6.4 % y un 11 % para DRAM y NAND.

En 2024 se espera que la situación se empiece a corregir a partir de principios de año, con un suministro y demanda que aumentarán en torno al 10-15 %. Además se espera que la DDR5 y la LPDDR5 pasen a ser los chips de memoria más producidos debido al empujón de los Meteor Lake de Intel, que serán los primeros procesadores en usar exclusivamente este tipo de memoria.

La producción de DRAM para servidores sigue tirando del sector debido al auge de ventas por la inteligencia artficial. En este sector el aumento de demanda será del 14.7 %.

Vía: TechPowerUp.