Scuf Gaming es ya una veterana del sector de los mandos para consolas aunque fuera creada solo en 2011, pero se ha dedicado a innovar en los modelos que ha ido poniendo en el mercado. Sobre todo por el buen funcionamiento y posición de las levas en la parte posterior de los mandos fácilmente remapeables que es una de las cosas más características. Pero en el Instinct Pro de este análisis, un modelo Buetooth para Xbox y PC, tiene varias cosas adicionales que lo convierten en muy interesante.

Videoanálisis

Desembalado y características

El mando Instinct Pro llega con una buena presentación, en una caja que deja bien claro que es un producto para la Xbox y que es inalámbrico (Bluetooth). Por la parte trasera hace una detallada descripción de las características del mando, por lo que es muy fácil hacerse una idea de lo que se puede esperar de él. Tras quitarle la cubierta se tiene una caja negra de buena presentación en cuyo interior se ve nada más abrirla el propio mando. Hablaré de él en un momento.

Debajo de la bandeja en la que llega el Instinct Pro hay una pequeña caja con accesorios, un libreto de información de seguridad, y otro con las instrucciones de cómo usar el mando. Los accesorios incluyen: un cable USB tipo A a USB tipo C de 2 m forrado de tela trenzada en color negro y con los conectores con remates en naranja; dos palancas adicionales en negro, una baja y otra alta, ambas convexas; y dos pilas AA para alimentar el mando.

El mando es prácticamente igual al de Microsoft para la Xbox, por lo que personalmente es el diseño de mando que más me gusta. Tiene un peso algo superior, sobre los 280 g, por lo que no se nota excesivamente pesado. El modelo recibido es una versión personalizada desde el configurador de la web de Scuf. En este caso la cubierta es negra con un patrón que usa tonos mayormente azules pero también rojos y que me encanta. Rompe con la sobriedad del mando de Xbox o la del Xbox Elite que uso habitualmente.

La disposición de los botones y palancas es la oficial: es un diseño asimétrico en lo que a las palancas se refiere, con una botonera en la parte derecha superior, y una cruceta en la inferior izquierda, más los botones de Xbox y los tres de acciones rápidas incluido el de compartir. Como adición, hay un botón para silenciar rápidamente el micrófono y un led que es para indicar qué perfil de configuración está en uso.

La cubierta se puede quitar y se queda fijada por tres imanes, siendo bastante fácil retirarla. Esto también permite cambiar rápidamente las palancas por otras así como la cruceta. La compañía lo vende con la cruceta clásica de cuatro direcciones, pero se puede personalizar con una que favorece el movimiento en ocho direcciones.

En la parte superior está la toma USB tipo C, los dos botones de acción adicionales, y los dos gatillos. En la parte trasera lo primero a destacar son los interruptores para cambiar el recorrido de los gatillos. Si se activan, se puede hacer cada uno de manera independiente, se bloquea el recorrido al mínimo por lo que funcionan como botones normales y por tanto son ideales para acciones que requiera de muchas pulsaciones, como por ejemplo disparar con pistolas o rifles de cerrojo, entre otros usos.

La tapa para las pilas se puede quitar rápidamente y se fija mediante dos imanes, lo cual me resulta mucho más cómodo que las tapas de los mandos de Microsoft. En la parte posterior hay un botón para cambiar entre tres perfiles de configuración distintos, que son sobre todo para el ajuste de las cuatro levas que hay.

Esas levas son de un tipo y tienen una posición que me parece muy buena frente al de las levas de cualquiera de los Xbox Elite. Quedan en una posición muy buena y las prefiero. La asignación de funciones de las levas se hace al vuelo manteniendo pulsado el botón de perfil, y luego solo hay que pulsar el botón al que se quiere asignar una acción y el botón del que copia la acción. Es muy útil para poner en ellas el salto o recarga, evitando tener que quitar el pulgar derecho del joystick.

Los botones del mando dan una sensación de uso muy similar a la de los mandos de Microsoft, pero también lo da el gatillo. Scuf podría haber puesto interruptores mecánicos en la botonera, pero ha preferido ir a lo conservador para que el mando sea más agradable de usar con todo tipo de juegos y no solo los de acción. El mando tiene un agarre muy bueno ya que en la abrazaderas tiene por la parte inferior una rugosidad que lo mejora así como su sensación de uso.

Diferencias respecto al Instinct

La compañía también vende un modelo algo más barato, de 170 dólares o 190 euros, llamado Instinct, que también podría ser de interés a otros usuarios. Lo que pierde este modelo respecto al Instinct Pro es la posibilidad de quitar el recorrido de los gatillos, la parte posterior de los mangos tiene una textura lisa, y pierde la vibración. Por lo demás, lo dicho para uno sirve para el otro.

Personalización

Para los que quieran un extra de personalización en su Instinct Pro existe una sección en la web de la compañía donde podrán hacerlo. El PVPR normal del mando, sin cambios, es de 229.99 euros y está disponible en varias combinaciones de colores predeterminadas: blanco, negro, azul, rojo, verde, naranja, gris claro y gris oscuro. En base a ellos se puede personalizar mucho más a través de la aplicación web mencionada.

Los cambios que permite abarcan a prácticamente todos los elementos, pero cada uno tiene un coste adicional respecto al precio base del mando. Por ejemplo, se puede cambiar el frontal de la carcasa por algún estampado especial, lo cual costará entre 20 y 25 euros, a elegir entre una treintena de diseños. Un cambio de la carcasa trasera modificará el color de los botones especiales del mando de Xbox y añadirá un coste adicional de 8 euros.

Se puede cambiar el color de los botones de acción, tanto el color de las letras ABXY como el color de fondo del botón en una configuración preestablecida, el de los gatillos y botones principales, los joysticks, etc. Sobre los joysticks, se puede elegir la altura y si se quiere que la superficie sea cóncava o convexa. Da la opción de elegirlos para cada joystick de manera independiente.

Para la cruceta se da la opción de usar una estándar o una híbrida para facilitar el clic en ocho direcciones —este cambio va sin coste—. Opcionalmente se puede quitar totalmente la vibración, que por alguna razón te cobrarán 10 euros —lo cual se puede desactivar en la configuración de la consola, pero bueno—. Al final se da la opción de añadir una funda rígida para la consola con algunos extras adicionales, en color negro o gris claro.

Las configuraciones se pueden compartir dándole a un botón que hay en la propia aplicación web, el cual generará un enlace con el código específico del mando creado. En el caso del que personalicé para este análisis el enlace es este. Quise crear algo vistoso pero también discreto, centrado en mi color favorito (el azul), y el resultado me ha encantado. Esta personalización se va a los 306.91 euros, aunque hay un descuento de 25 euros por los pedidos superiores a 250 euros con el código SAVE25 en el proceso de pago.

Opinión

El mando Instinct Pro de Scuf Gaming es uno de altas prestaciones y alto precio. Sus 200 dólares o 230 euros es una cantidad elevada por un mando, más que los 180 dólares/euros de PVPR que tiene el Xbox Elite Serie 2, por lo que por el precio se echa en falta que al menos se hubiera incluido la funda de transporte en lugar de venderla por separado por 15 euros.

De hecho este mando es muy similar al Xbox Elite Serie 2 en todos los aspectos fundamentales. La sensación de agarre es prácticamente igual, la sensación de clic de los botones es casi la misma y muy buena, se podría echar en falta un poco más de recorrido configurable para los gatillos —una tercera posición—, y algunos preferirán las levas como las del mando de Microsoft y otros los cuatro botones que ha puesto Scuf en el mando. Son cuestiones de gusto.

La posibilidad de cambiar los joysticks, uno de los elementos que mas se desgastan, es muy positivo y es de lo poco que lo diferencia. Las levas o botones inferiores me gustan más que las del Xbox Elite que casi siempre tengo quitadas. Me parece que están en mejor posición y son más cómodas de usar. Se pueden configurar rápidamente desde el mando para remapear la botonera principal, por ejemplo.

Hay que acostumbrarse un poco a su posición, pero aportan más versatilidad al mando. Todo depende del juego, pero para aquellos en los que necesitas controlar la palanca derecha mientras haces una acción que normalmente es de la botonera, no tiene precio. Puedes llevar la acción de saltar a alguna de las levas. Por ejemplo, salta mientras maniobras desde el primer momento en Halo o Call of Duty, o recarga sin soltar los joysticks mientras avanzas sin parar. Esas levas son cada vez más buscadas por los jugones, y por buenos motivos.

El límite de recorrido para los gatillos será muy útil para armas no automáticas, como rifles de cerrojo o para aquellos con modo de una sola bala. La posición del interruptor para activar esa limitación es de fácil activación, pero cuando quieres desactivarlo no es tan cómodo de hacer. Scuf debería revisar el diseño de esos interruptores. Pero me resulta más útil esta implementación que la que tiene el Xbox Elite porque básicamente los gatillos pasan a ser botones con muy poco recorrido.

En general lo noto muy preciso, más que el Xbox Elite, más allá de que es un mando que tengo muy usado. La vibración del Instinct Pro me gusta más que la de los mandos de Microsoft, aunque la suelo apagar en algunos juegos porque me termina resultando molesta. La de este mando me resulta más agradable. Últimamente no he jugado mucho en la consola, pero para probarlo he vuelto a los habituales Red Dead Redemption 2, Halo Infinite, algún Assassin's Creed y sobre todo me he pasado bastantes horas jugando a Destiny 2. Para este tipo de juego echaría en falta interruptores mecánicos para la botonera con una respuesta más rápida, pero los incluidos son buenos.

Puede haber discusiones sobre la durabilidad del Xbox Elite, pero lo compré en 2016 y sigue funcionando bien. Sobre el Xbox Elite 2 no puedo hablar, que es en el que se centran las críticas en este terreno. No soy de hacer el bruto con los mandos ni de mover las palancas como si quisiera partirlas como hacen muchos, o que pulsan los botones como si quisieran hundir el dedo dentro del mando. El Instinct Pro me da mejor sensación en este apartado, pero es uno que realmente hasta que no pasan los meses no se puede decir si causará problemas o no.

La única pega real que se puede tener con este mando es el precio, algo elevado, aunque para los tiempos que corren tampoco es que sea disparatado. Tampoco es el mando más caro del mercado, porque todo está subiendo. Pero salvo por el Xbox Elite 2, no tiene competencia dentro del sector de los mandos inalámbricos para la Xbox, con el añadido de que también funciona perfectamente en Windows, macOS, Android o iOS. Las levas, los gatillos y su personalización en la web de Scuf serían los elementos que harían decantarse a alguien por el Instinct Pro en lugar del Xbox Elite. Las dos primeras son potentes reclamos que son difíciles de ignorar.