Razer ha dado comienzo a una serie de ratones con la presentación del renovado Viper, ya que es el primero de la compañía en utilizar interruptores ópticos para los dos botones de acción principales. Es una innovación en la que profundizaré más adelante, pero lo que aporta Razer es una nueva forma de mejorar la respuesta de los ratones para los usuarios más exigentes.

Características

El Viper se vende en la habitual caja verde y negra de Razer, y al tener una vocación un poco más generalista que la de los ratones más caros de la compañía, lo cierto es que llega con lo mínimo y más que suficiente en su interior. Llega con el ratón en sí, un libreto de instrucciones y las habituales pegatinas del logo de Razer.

Está fabricado en el habitual policarbonato negro que usa la compañía, con zonas laterales de goma para mejorar el agarre. Tiene un tamaño de 126.73 mm × 66.2 mm × 37.81 mm, y lo más curioso que tiene es su poco peso: 69 gramos. El diseño del ratón es simétrico, por lo que sirve para diestros y zurdos, con dos botones adicionales a cada lado del mismo.

Viper de Razer
Dimensiones126.73 mm × 66.2 mm × 37.81 mm
Peso69 gramos
Conexióncable de 2.1 m
Sensor5G de Razer
Sensibilidad16 000 PPP
Pulgadas por segundo450 PPS
Aceleración50 G
Muestreo1000 Hz
Botonesdos principales, clic central, botón en la parte superior, dos extras en cada lateral
Extrasiluminación RGB personalizable en una zona
Manopara diestros y zurdos
PVPR90 euros

Se conecta mediante un cable forrado de tela trenzada que termina en un conector USB 2.0. La compañía llama a este cable Speedflex ya que asegura que permite movimientos del razón más fluidos, pero en mi caso que no hago movimientos bruscos del mismo lo cierto es que no he notado ninguna diferencia respecto a otros ratones de la compañía.

Solo dispone de una zona de iluminación RGB configurable a través de Synapse 3.0, y como es habitual los botones son totalmente personalizables. No dispone de memoria interna para guardar los perfiles de teclas, pero sí puede guardar el nivel de sensibilidad del sensor modificado en hasta cinco fases y se cambia con un botón en su parte inferior. La ruedecilla tiene un diseño robusto y con buena sensación al rodarla, teniendo clic central pero no laterales.

El sensor óptico que incluye es el habitual de quinta generación (5G) de Razer, que alcanza una sensibilidad de 16 000 PPP (puntos por pulgada), una velocidad de 450 PPS (pulgadas por segundo) y una aceleración de 50 G.

La mayor novedad, como he comentado en la introducción, es la inclusión de interruptores ópticos para los dos botones principales del ratón. Los botones mecánicos normales, hacen clic al presionar una lengüeta o botón, pero al ser mecánicos puede haber unas pulsaciones de rebote que son eliminadas por software pero introducen un retardo a posteriores clics.

Al usar los interruptores ópticos, se elimina la parte mecánica y por tanto el tiempo de rebote, y eso hace que los clics sean mucho más precisos y sin posibilidad de ignorar algún clic o introducir alguno no intencionado. Aunque sea algo subjetivo, me da bastante la sensación de que tiene una respuesta más rápida que el resto de ratones, incluso los propios de la compañía.

La combinación de poco peso, los interruptores ópticos y las buena almohadillas deslizantes inferiores hace que me resulta casi el mejor ratón que he probado hasta el momento, por no decir el mejor. Puesto que tengo una mano algo grande, el tamaño de este ratón me parece perfecto, su forma facilite un buen agarre con la palma, y el sensor le da un movimiento muy fluido.

Software de configuración

Aunque pasen los años, el punto fuerte de los periféricos de Razer es el programa de configuración que proporciona la compañía. Synapse 3.0 es una versión estupenda para Windows —y ya empieza a ser bastante necesaria una versión para macOS—. En el programa se puede modificar todos los botones salvo el clic izquierdo, ya sea con atajos prestablecidos del sistema operativo como reproducir o pausar música, o macros propias del usuario.

La sensibilidad se puede configurar en cinco fases de velocidad, que viene a aplicar una sensibilidad distinta en función de la velocidad del ratón. También se puede cambiar la frecuencia de muestreo del sensor entre los 125, 500 y 1000 Hz, así como modificar el efecto de color de la única zona de iluminación RGB que tiene y su brillo.

Un ratón de alto rendimiento para jugones

Razer innova continuamente en sus periféricos, aunque unas veces sea de forma más evidente que otras. Con el Viper es una de esas ocasiones donde la innovación no es tan obvia, pero cuyo resultado final es muy bueno. Los nuevos interruptores ópticos para los botones principales le dan la mejor respuesta posible, y son una baza ganadora para aquellos que quieran asegurarse que todos los clics son detectados.

El diseño del ratón se ajusta bien a la mano, con detalles de calidad como las gomas laterales, pero en esta ocasión me resulta inevitable mencionar su precio. No suelo mencionarlos porque si un ratón es bueno lo es, pero llega a competir con los propios ratones de la compañía. Cuesta 80 dólares o 90 euros, y por ese precio, o incluso un poco menos, se puede conseguir otro ratón que es estupendo como el Mamba Wireless de Razer.

Por tanto, echo en falta alguna característica adicional al Viper más allá de los interruptores ópticos, que estoy seguro de que son mucho más caros que los interruptores mecánicos tradicionales y de ahí ese sobrecoste. El Mamba Wireless tiene muchas más zonas de iluminación RGB y es inalámbrico —y sensacional en ese aspecto—.

Puesto que tengo ambos ratones en casa, una vez comentado el precio llegan las odiosas comparaciones. Para jugar, en una prueba a ciegas habría muchísimas probabilidades de que me quedara con el Viper. Me gusta más su tamaño y agarre, y me gusta el poco peso que tiene ya que favorece su movimiento. Como he dicho, la respuesta inmediata de los botones principales se pueden llegar a notar mientras se juega con una sensación de «este ratón va mejor, pero no sé por qué», y es bastante agradable.

Una vez comentado el precio y comparado con otro modelo de la compañía de similar rango, el Viper termina siendo un ratón totalmente recomendable, probablemente el mejor que tenga la compañía por cable. Me ha dejado con ganas de saber en qué otros dispositivos va a incluir estos interruptores ópticos, y su generalización sería casi imprescindible para dotarlos de una ventaja competitiva.