La escasez actual de chips de memoria DRAM se ha hecho sentir a lo largo de todo el año en todos los ámbitos: smartphones, portátiles y equipos de sobremesa. Es ya casi una tradición en el sector de la memoria RAM que aumenten sobremanera la producción en momentos de escasez para luego encontrarse con que tienen una superproducción que lleva a tener que tirar por los suelos los precios de la misma.

En esta ocasión, los fabricantes han optado por no aumentar casi la producción de chips de memoria, manteniendo artificialmente altos los precios, lo que se traduce en que 8 GB de memoria DDR4-2133 o 2400 cuesten 80 euros. Este hecho ha llevado a un aumento continuo desde el primer trimestre de 2016, momento en el que los chips de DRAM estuvieron más baratos, a tocar techo en el actual trimestre. No se espera que en el primer trimestre de 2018 suban más, o que no lo hagan apenas.

Esto ha llevado a un aumento de los ingresos en el sector de los 8535 millones de dólares en el T1 de 2016 a los 21 061 M$ en el T4 de 2017. Un 140 % más de ingresos para un sector que solían funcionar con unos beneficios bastante justos. Interanualmente, los ingresos han mejorado un 65 %, ya que fue en el T4 de 2016 cuando empezaron a subir rápidamente.

También ha ocurrido un continuo aumento de la demanda de chips de memoria por parte de los fabricantes de dispositivos, lo que ha perjudicado aun más al precio, más allá del hecho de que no se haya produccido muchos más chips de RAM. Se trata de la cuarta vez desde 1993 en el que las ventas de DRAM han aumentado más de un 50 % de un año para otro, siendo el aumento medio de la demanda de un 13 % desde entonces. En 2017, esa demanda ha aumentado un 74 %.

Vía: Guru3D.