Amazon tiene planes para extender su cadena de tiendas físicas por todos los Estados Unidos, tras abrir su primera tienda física en Seattle. El total que puede alcanzar es de cien el próximo año, aunque a la compañía de Jeff Bezos se le ha ocurrido una manera de rentabilizar las aperturas.

Los libros en la tienda tienen dos etiquetas, una para los suscriptores de Amazon Premium y otra para quienes no lo son. El primer precio es el habitual en la web, mientras que el segundo precio es más elevado. Esta diferencia de precios fue puesta en marcha en agosto, según se ha indicado.

El propósito de la estrategia es claro, y no es otro que aumentar el número de suscriptores Premium. Estas suscripciones constituyen un volumen importante de los ingresos de la compañía, por lo que ofertas como esta hacen más atractivo para el consumidor darse de alta.

Vía: EnGadget.