La llegada de los primeros procesadores Intel Xeon basados en la arquitectura Skylake, denominados serie E3-1200 v5, llegó con una cierta sorpresa bajo el brazo puesto que requieren de placas especiales al necesitar un chipset de los usados en los procesadores Skylake de consumo. Los chipsets son el C232 y el C236, y de este último la compañía MSI ha presentado dos placas.

Los Xeon son buenos procesadores, pero generalmente no tienen tanta cabida en el hogar debido a que incluyen características empresariales como memoria ECC (con corrección de errores) y otras características de gestión de equipos y seguridad. Pero Intel está reorientando esta generación Skylake de los Xeon a un público profesional (y en algunos casos doméstico).

Las placas de y C236M Workstation, ATX y Micro ATX respectivamente) incluyen tres y dos zócalos PCIe 3.0 x16 (el chipset tiene 20 pistas PCIe 3.0) y son compatibles con disposiciones multi-GPU como AMD Crossfire y Nvidia SLI. Puesto que están orientados estos procesadores E3-1200 v5 al sector de las estaciones de trabajo (equipos eminentemente para trabajar) esas dos ranuras PCIe están más orientadas a usarse con gráficas Quadro y FirePro.

Soportan hasta 64 GB de RAM DDR4 ECC sin búfer, sonido Realtek ALC1150, varios puertos USB 2.0 y 3.0, además de un puerto USB 3.1 Type-C, conectores M.2 y U.2, y conectores varios para HDMI, Ethernet, y otros habituales. No han indicado su precio ni disponibilidad, aunque los procesadores Intel Xeon E3-1200 v5 no están tampoco muy extendidos. Pero combinar estas placas, procesadores y gráficas de diseño pueden ser una buena base para equipos profesionales.