Las barras de sonido son un mercado amplio en el que es algo más difícil de encontrar una que equilibre buen sonido y tamaño. Entre las que además incluyen Bluetooth, cada vez más importante para muchos salones por ejemplo para poder reproducir música desde el móvil, se encuentra la SR-C20A de Yamaha. Es una barra de sonido con apenas sesenta centímetros de ancho, por lo que en caso de ser necesario también se puede situar debajo del monitor de un PC, que es uno de los públicos a los que Yamaha orienta este producto.

Desembalado

La barra de sonido SR-C20A llega en una caja junto con los habituales extras en estos casos, sobre todo teniendo en cuenta que es un producto con conectividad inalámbrica y para el hogar. Se incluye un cable de alimentación, el cargador, un cable de audio óptico, los manuales de uso, una regla para montaje de la barra de sonido en la pared, los manuales de instrucciones y un mando a distancia para cuando se use en el salón.

Es una barra relativamente pequeña, con un tela mallada en torno a la mayor parte de su estructura. En la parte posterior se incluyen los conectores, lo cual incluye dos ópticos, una toma de audio de 3.5 mm, un HDMI, la toma de alimentación, y un USB solo para realizar actualizaciones del firmware. También se pueden ver las hendiduras para el montaje en la pared, que nunca está de más si se puede hacer para ahorrar espacio.

En la parte inferior del frontal hay cinco ledes de notificación que indican la salida activa entre TV, óptico, Bluetooth, analógico y envolvente. Para cambiar entre estas conexiones hay que recurrir al mando. Si por ejemplo se elige Bluetooth, se pondrá a parpadear hasta que haya un dispositivo emparejado, tras lo cual estará con una luz azul fija. También sirven estos ledes para notificaciones. por ejemplo, al cambiar el volumen se activarán más o menos según el porcentaje de volumen total.

El mando funciona con una pila CR2025. Es la principal forma de controlar la barra de sonido porque aunque hay una aplicación para iOS y Android, no aporta más opciones que las integradas en el mando. Esas opciones en el mando son la selección de la salida, un modo de mejora de voz y otro de salida de graves, cuatro perfiles de sonido (estéreo, estándar, película y juego), botones de volumen del subgraves y general, atenuación de la iluminación de los ledes de la barra, y silencio.

Características

El tamaño de la SR-C20A es de 64 mm × 600 mm × 94 mm con un peso en torno a los 1.8 kg. Incluye en su interior dos altavoces generales de 46 mm de una potencia de 20 W cada uno, más otro de subgraves de 75 mm de 60 W. El consumo se sitúa en torno a los trece vatios, por lo que no es un consumo especialmente altopara este tipo de barra de sonido. Tiene un modo de espera de control de HDMI y Bluetooth en el que consume 0.4 W. Entra cuando por ejemplo se apaga la barra desde la aplicación o desde la tele en lugar de con el mando.

La conexión es de tipo Bluetooth 5.0, que para el tipo de producto no se necesita más, siendo compatible con el perfil A2DP, y con códecs SBC y AAC. El alcance de la señal de Bluetooth es de unos 10 m. Tiene una latencia suficientemente baja, inferior a 200 ms, por lo que es una conexión perfecta para todo tipo de contenido y juegos. El HDMI tiene retorno de audio (ARC) y control del dispositivo (CEC). TIene sonido envolvente Dolby normal.

SR-C20A de Yamaha
Dimensiones64 mm × 600 mm × 94 mm
Peso1.8 kg
Conectorestoma 3.5 mm, HDMI (ARC y CEC), óptico, USB, toma de corriente
ConectividadBluetooth 5.0
CódecsSBC, AAC
Altavocesdos generales y un subgraves
Potencia100 W
PVPR249 euros
PVP149 euros

La calidad de sonido de esta barra de sonido es bastante buena, dentro de las habituales restricciones de su formato. De los cuatro perfiles de audio que incluye, el 'estándar' es el peor porque por alguna razón da un sonido estrecho, con las voces apagadas, con falta de fuerza en los graves. No se escucha mal, pero le falta calidad de sonido general. El modo 'estéreo' no lo mejora y el de 'película' tampoco.

Para que el sonido suene en condiciones, y con ello quiero decir «bastante bien», hay que tener activado el refuerzo de graves (bass ext o 'extensión de graves' en el mando o apli) y el modo 'juego'. Es la única forma en que las canciones suenen bien, con un sonido amplio, con unas voces claras —no es necesario el modo de 'claridad vocálica'—, y unos graves bien representados, aunque no hay milagros con los graves más profundos.

Canciones como Blood || Water de Grandson, que en un HomePod suenan perfectas porque llega hasta los graves profundísimos que tiene la canción, suenan suficientemente bien. Los graves más profundos se notan que están ahí, aunque les falta fuerza, pero ningún altavoz de este tipo los va a reproducir. Canciones de baile o pop suenan muy bien, con voces, graves y agudos ricos, como en New rules de Dua Lipa o Padam padam de Kylie Minogue.

El rock, si la canción no alcanza los graves más profundos, suena perfectamente. Canciones como Enter Sandman o Master of puppets de Metallica, Mudshovel de Staind, o Deutschland de Rammstein tienen la fuerza que se puede esperar de este tipo de música.

Esa calidad se mantiene con estos ajustes a la hora de jugar, con explosiones bien reproducidas y con fuerza, y en películas. El modo de 'claridad de voz' refuerza las frecuencias medias y atenúa el resto para destacar la voz sobre el sonido del resto del vídeo porque, bueno, los angloparlantes son incapaces de enteder lo que dicen muchas veces si no ponen subtítulos o activan técnicas como esta, lo cual dice muy poco de su idioma.

Conclusión

La SR-C20A de Yamaha es una barra de sonido que tiene algunos puntos fuertes como son su discreto diseño y tamaño que permite colocarla en casi cualquier salón discretamente, así como el apartado del sonido. Como he comentado anteriormente, no es una barra que pueda reproducir los graves más profundos cuando se escucha música, pero ni es la orientación que tiene ni un producto de este tipo los va a poder reproducir.

Quizás haya una falta de opciones de configuración, aunque eso hace que al final con el mando incluido se pueda controlar el cien por cien de sus funciones, que no son muchas. Se echa en falta que en la apli para móviles no haya un apartado de ecualización. También me resultan prescindibles tres de los cuatro perfiles de sonido incluidos, porque solo el de 'juego' aporta una buena calidad de graves y de sonido en general. A esa parte habría que darle un repaso.

La conectividad es suficientemente variada como para que la mayoría de potenciales compradores puedan conectarla a su tele o PC. La puesta en marcha es rápida porque solo hay que desembalarla, enchufarla y listo, incluso por Bluetooth. En general es una buena barra de sonido, con un PVP que ahora está bien. No se la puede poner pegas porque las prestaciones que tiene son las que son y funciona tal cual se espera. Es un producto bastante redondo, dentro de que no es ni mucho menos el mejor del mercado. Pero el público al que va dirigido la encontrarán una barra de sonido bastante buena.