No todos los ratones que se ponen en el mercado buscan agradar a la mayoría de usuarios, sino que como en cualquier otro sector hay nichos de mercado por cubrir. El M65 RGB Ultra Wireless de Corsair es uno de esos productos de nicho que tienen un usuario bastante más concreto en la mente. Introduce cambios respecto al M65, que a su vez se basa en el Vengeance M60 de 2011, el cual marcó la introducción de la compañía en el mercado de los periféricos y que dejara de ser simplemente un fabricante de módulos de RAM y fuentes de alimentación.

Videoanálisis

Desembalado

El M65 RGB Ultra Wireless llega en la habitual caja en la que usa principalmente los colores negro y amarillo marca de la casa. En la portada no destaca realmente nada a simple vista, y en la parte trasera en pequeño se puede ver que es un ratón Bluetooth, con un sistema de pesas para añadirle hasta 18 g adicionales, y que incluye interruptores ópticos para los botones principales.

En el interior, en una bandeja de plástico, se encuentra el ratón junto con los pesos y las tuercas que sirven para fijarlas a la parte inferior del M65 RGB Ultra Wireless, y un adaptador USB para conectarlo inalámbricamente. También se incluye un cable USB tipo A a USB tipo C de carga y uso cableado, en color negro, forrado simplemente de plástico, y bastante rígido. No es cómodo de usar el ratón con este cable como no tengas el escritorio totalmente despejado. Hubiera preferido un cable bastante más flexible.

La forma del ratón es prácticamente igual a la del M65 RGB Elite de 2019. La parte frontal tiene una ligera caída hacia la derecha por ergonomía, aunque la parte inferior es algo más estrecha, lo cual no favorece nada un agarre con la palma. Al menos para mí, que tengo una mano proporcional a alguien de 1.90 m con dedos de pianista. El ratón combina los colores negro y gris, con una zona de iluminación RGB en el logo del reposapalma.

En el lateral izquierdo está el botón de apuntado que al pulsarlo baja a 400 PPP el sensor, lo cual permite apuntar mejor y de ahí su nombre. La posición de este botón es lo que realmente ha evitado que con el tamaño de mi mano me haya sentido cómodo con el agarre con la palma. No hacía más que pulsarlo sin querer continuamente. Al cambiar el agarre con las yemas se me ha hecho un poco extraño porque los dedos meñique y anular quedan pegados. Otros ratones en la parte derecha tienen un resbalón para que ambos dedos queden separados, lo cual favorece este agarre.

Por tanto, en mi caso no me ha quedado más remedio que usarlo con un agarre tipo garra, que ya sí me ha parecido cómodo de usar, evitando pulsaciones no intencionados del botón de apuntando. Lo del tipo de agarre es algo personal y subjetivo, por lo que no quiero decir que el ratón tenga un mal diseño. Simplemente al ser un producto de nicho tiene a cierto tipo de usuarios en mente, lo cual me parece perfecto.

La inclusión de ese botón de apuntado hace que sea más idóneo para los juegos de tiros. Además de este, incluye dos botones en el lateral izquierdo por defecto para avanzar y retroceder, así como dos más en la parte superior para cambiar la sensibilidad del ratón, entre medias de los cuales hay un led que indica la posición de sensibilidad elegida.

La superficie del ratón tiene un tacto muy agradable, con las zonas laterales conteniendo un patrón para favorecer el agarre. No soy muy amigo de estos relieves porque luego en verano con el sudor de la mano se llenan rápidamente de suciedad, pero facilitan un mejor agarre y mejora la sensación de tacto. Junto con la estructura de aluminio, el ratón tiene una gran calidad de fabricación.

En el frontal del ratón hay un USB tipo C para uso cableado y recarga del ratón. La ruedecilla del ratón tiene un deslizamiento ni muy suave ni muy duro, justo en el término medio que gustará a la inmensa mayoría de jugones. Tiene un ligero patrón de relieve que apenas se nota y favorece su uso.

En la parte inferior se puede ver tres huecos destinados a poner los pesos y una tuerca de sujeción. También se pueden ver cuatro almohadillas, que no son muy amplias pero siendo de teflón puro permiten un deslizamiento perfecto del M65 RGB Ultra Wireless. Por último se puede ver un botón para elegir el modo de conexión, que en su conjunto Corsair le da el nombre de Slipstream. El adaptador USB se guarda en un lateral de la parte inferior con un pequeño imán por lo que no se caerá fácilmente.

Características

Las característica técnicas del M65 RGB Ultra Wireless son muy potentes. Empezando por el sensor, es un Marksman de Corsair, desarrollado junto a PixArt, el cual tiene una sensibilidad de 26 000 PPP, una velocidad de 650 PPS y una aceleración de 50 G. Son características estupendas, lo cual va añadiendo décimas a la precisión en el desplazamiento del ratón.

En la práctica la mayoría de usuarios nunca van a necesitar poner el sensor por encima de las 2000-2500 PPP, pero la posibilidad de alcanzar las 26 000 abunda en la precisión y el buen uso en disposiciones variopintas. Por ejemplo, aquellos que usan tres monitores, pantallas que son como dos monitores en uno, etc. Esa sensibilidad permite desplazar mucho más rápido el ratón entre pantallas sin levantar la mano de la mesa.

M65 RGB Ultra Wireless de Corsair
Dimensiones117 mm × 77 mm × 39 mm
Peso110 g
Conexióncable, adaptador USB, Bluetooth 4.2 más LE
SensorMarksman de Corsair
Sensibilidad26 000 PPP
Velocidad650 IPS
Aceleración50 G
Muestreo2000 Hz (cable, adaptador USB)
Agarregarra, yemas
Botones adicionalescinco
Autonomíasin iluminación y 1000 Hz: 90 h con adaptador USB, 120 h con Bluetooth
Memoria internaun perfil
Extrasiluminación en una zona, interruptores ópticos principales
Cable1.8 m, semirrígido, USB tipo C a USB tipo A
Manodiestro
PVPR129.99 euros (sep. 2021)

Esta ratón mide 117 mm × 77 mm × 39 mm y pesa 110 g. Cada conjunto de tuerca y tornillo permite añadir 6 g extras al ratón, aunque la forma de ponerlos no facilita luego quitarlos rápidamente, lo cual es una lástima. La estructura en aluminio del ratón hace mucho por dotarle de una gran calidad de fabricación, y tampoco añade mucho peso. Aun así, con 110 g es más bien un modelo pesado, que personalmente me gusta que así sea, sobre todo en el día a día. Cuando juego prefiero algo más ligero para que se desplace más rápido.

Desde iCUE, el programa de configuración de los periféricos de Corsair, se puede configurar una característica adicional que puede ser interesante a muchos jugones. El ratón incluye un detector de inclinación, lo que permite configurar cuatro acciones adicionales en función de qué lado del ratón se alce. Normalmente se ejecutará solo una, pero se pueden concatenar continuando inclinándolo hacia otro lado.

Estos gestos son útiles. Por ejemplo, he configurado el levantarlo hacia la izquierda para lanzar granadas, y hacia la derecha para cambiar a arma corta. Se puede configurar la inclinación mínima para ejecutar la acción, lo cual evitará que se hagan por error si se tiene la costumbre de levantarlo o ladearlo mucho, aunque no debería ser nada corriente.

Los interruptores principales son ópticos, lo cual tiene la ventaja de que detectan cualquier número de pulsaciones que se les haga por rápido que se hagan. Los interruptores mecánicos establecen una demora o tiempo de rebote durante la cual no se detectan clics por el tiempo que lleva al mecanismo a estabilizarse tras una pulsación. Si esa demora es demasiado corta, la ondulación del mecanismo tras una pulsación podría provocar que se detectara erróneamente otra pulsación. Los interruptores ópticos dan una sensación de pulsación mecánica, por lo que me parecen en pleno 2023 como indispensables para los que disfrutan a juegos de acción rápida.

En cuanto a la autonomía, la batería interna puede proporcionar hasta 120 h de uso por Bluetooth y hasta 90 h de uso por el adaptador. Como lo he usado principalmente con el Mac Studio, y por alguna razón no se puede usar por Bluetooth con los Mac con procesador de Apple, lo he usado durante una semana a través del adaptador USB. Uso el equipo unas diez o doce horas entre semana, menos los fines de semana, y le quedaba en torno a un 10 % de batería tras siete días, teniendo en cuenta que lo he probado también con el muestreo a 2000 Hz.

Generalmente debería aguantar una o dos semanas antes de necesitar recargarse. Como se puede usar por cable USB tipo C mientras se recarga, el mismo que se usa para recargar móviles, tabletas y la mayoría de electrónica actual, no será un problema. Tengo siempre un cable USB tipo C sobre la mesa. Con dejarlo cada pocos días conectado al acostarse es suficiente para que nunca se agote.

Programa de configuración

El programa de configuración de Corsair es iCUE y está disponible para Windows y macOS. Lo he probado con este ratón en ambos sistemas operativos, y funcionan de manera parecida. En Windows se obtiene un salpicadero con información adicional del equipo, como datos de la CPU y la GPU, pero por lo demás son iguales. Corsair tendría que repasar las traducciones al español de algunos términos porque cambian totalmente su significado o no se entiende qué son.

El ratón solo puede almacenar un perfil, el cual permitirá usar los atajos u otros cambios en su funcionamiento cuando iCUE no se está ejecutando. He podido cambiar la mayoría de parámetros del ratón, pero solo se puede guardar el perfil cuando está conectado por cable al PC. Se pueden cambiar cuando está conectado por el adaptador inalámbrico o por cable, pero no mediante Bluetooth. Además, no he conseguido conectar el ratón a un Mac Studio pero sí a un MacBook Pro con procesador de Intel, por lo que es posible que no funcione por Bluetooth con los Mac con procesador de Apple. No he podido encontrar una solución, por lo que tocará contactar con la asistencia de Corsair.

Por lo demás, el programa es bastante completo, con algunas cosas que son de funcionamiento poco intuitivo, sobre todo a la hora de asignar atajos a los botones. No se puede controlar la velocidad de desplazamiento de la ruedecilla, por lo que tocará recurrir a los parámetros de Windows o macOS, como por otro lado es lo habitual. En macOS la ruedecilla genera un desplazamiento muy muy lento.

En la configuración del ratón se pueden encontrar apartados como el cambio del muestreo del sensor, que es hasta a 2000 Hz por cable o adaptador USB, o la calibración del sensor a la superficie sobre la que se vaya a usar. Es un programa bastante potente, de los mejores del mercado, pero Corsair necesita reorganizar un poco el contenido por sección, y hacerlas más evidentes. Por lo demás, no he tenido ningún problema con iCUE.

Un clásico eficaz

Desde que Corsair anunciara el Vengeance M60 hasta este M65 RGB Ultra Wireless han pasado diez años y un montón de cosas entre medias. Los productos que había entonces no son como los de ahora, por lo que este M65 caracteriza la nostalgia, que suele ser un potente reclamo para cierto sector de los jugones. Al resto les puede apelar las buenas características que tiene para los juegos.

Es un gran ratón para los juegos de tiros, ya que los gestos de inclinación puede acelerar ciertas tareas en estos juegos. El sensor es muy preciso, los botones van perfectos, y solo su forma impedirá su amplio uso. Aunque me he acostumbrado rápido a usarlo con agarre tipo garra y podría usarlo con las yemas, su ergonomía dista mucho de ser ideal para usarlo con la palma. El principal escollo es lo fácil que se pulsa el botón de apuntado sin querer con este último agarre.

La conexión inalámbrica funciona perfectamente, y que se pueda configurar desde los Mac para mí siempre será un gran punto a favor. Con la gran potencia gráfica que tiene un procesador como el M2 Max a la hora de jugar, o incluso el más comedido M2, es una pena que obvien a estos jugones como hacen Razer, Roccat y muchas otras marcas.

Quizás los 130 euros que cuesta supongan un coste algo elevado. Es su PVPR, pero también su PVP, porque en un año casi no se ha movido de esa marca. Para los que no quieran gastarse tanto tiene el M65 RGB Ultra, que es igual pero sin conexión inalámbrica a cambio de un muestreo de 8000 Hz, y cuesta 80 euros. Un precio más comedido para todo lo bueno que aporta este ratón.