ADATA ha expandido incansable sus módulos de memoria con iluminación RGB a través de su marca XPG y una de las series más llamativas es la Spectrix D50. En este artículo analizo uno de los módulos de DDR4 de velocidad que debería ser la mínima en equipos de alto rendimiento como son los 3600 MHz. Aunque el tema de la iluminación ARGB no guste a todo el mundo, actualmente su inclusión no supone un gran sobrecoste para el consumidor y por eso módulos como los de esta serie son tan atractivos.

Desembalado y características

La presentación de este kit Spectrix D50 de dos módulos es en una caja negra con una bandeja de plástico en la que reposan ambos. No hay más añadidos en la caja, porque en realidad no se necesitan para este tipo de productos. El tamaño de cada módulo es de 133.35 mm × 40 mm × 8.0 mm (an. × al. × gr.), por lo que son más altos que unos módulos sencillos pero en la línea de los de alto rendimiento, sin llegar a extremos como los 44 mm que pueden poner en jaque ciertas refrigeraciones por aire.

Los módulos Spectrix D50 que he recibido tienen una frecuencia de 3600 MHz con una latencia de 18-20-20-42 al activar el perfil de memoria XMP 2.0, y funcionan a un voltaje de 1.35 V. Su frecuencia de funcionamiento por defecto les permite funcionar a 2667 MHz con latencia 19-19-19 a 1.2 V. Funcionan sin problemas a 2933 MHz con los Comet Lake S en placas base que no tengan acceso a la subida de frecuencias, y también funcionan a la perfección con placas base de AMD.

Esta serie incluye kits de 16 GB y 32 GB que van de los 300 MHz hasta los 4800 MHz, y también se venden en módulos sueltos de 8 GB y 16 GB. Para la plataforma de AMD sería más idóneo el kit de 3600 MHz, aunque para la plataforma de Intel los 3000 MHz es un buen punto de partido —y la velocidad estándar en los chipsets más económicos de los Core de 10.ª generación—. Cuando llegue en un mes o dos los Rocket Lake S habría que mirar a los 3600 MHz también como el referente.

El diseño de estos módulos tiende a ser industrial. Es un diseño bastante cuadriculado, con un dispersor en color gris. El difusor de la iluminación ARGB proporcionada por cinco ledes se verá sobre todo por la parte superior aunque a cada lado también hay una zona triangular desde la que se verá. El diseño en general es sencillo y me gusta, aunque quizás sea demasiado industrial. Pero claro, una vez que se ponen en el equipo eso importa poco y lo que predomina de su aspecto es la iluminación ARGB. Se puede personalizar con cualquier placa base que tenga un sistema propio de gestión de iluminación, que actualmente son la mayoría.

Pruebas

Para analizar estos módulos he usado el habitual PC de pruebas con un Core i7-8700K, placa ROG Strix Z370-F Gaming de ASUS y una GeForce RTX 2080 Ti, además de una serie de módulos adicionales con los que comparar sus resultados. Por tanto, los módulos probados (dos módulos de 8 GB para un total de 16 GB) y sus latencias son:

  • Spectrix D50 de ADATA XPG: 3600 MHz, 18-20-20
  • Spectrix D30 de ADATA XPG: 3000 MHz, 16-18-18
  • Spectrix D60G de ADATA XPG: 3200 MHz, 16-20-20-39
  • Viper 4 de Patriot: 3733 MHz, 17-21-21-41
  • Sport de Ballistix (Crucial): 3000 MHz, 16-18-18-36
  • Vengeance de Corsair: 3200 MHz, 16-18-18-36
Handbrake
Spectrix D50
309
Spectrix D60G
313
Viper 4
315
Vengeance
315
Gammix D30
319
Sport
323
Cinebench R15 (mononúcleo)
Vengeance
188
Sport
187
Spectrix D50
187
Viper 4
186
Gammix D30
186
Spectrix D60G
185
Cinebench R15 (multinúcleo)
Spectrix D50
1399
Viper 4
1388
Vengeance
1362
Spectrix D60G
1354
Gammix D30
1353
Sport
1337
The Division 2
Spectrix D50
127.3
Viper 4
127.2
Gammix D30
126.2
Sport
126.1
Vengeance
126
Spectrix D60G
125.8

Como se puede ver en los resultados anteriores, no hay una diferencia significativa entre los distintos módulos de 3000 y 3200 MHz, y solo hay una ligera ventaja para el de 3600 MHz en algunos casos. Los resultados están dentro de lo esperado, y por tanto no se le puede poner ninguna pega a los Spectrix D50, con un rendimiento bueno en la plataforma de Intel. El voltaje estándar de los módulos es de 1.35 V, con un consumo en torno a los 5 W.

Adicionalmente se puede conseguir una subida de estos módulos a los 3733 MHz con mismas latencias, o incluso algo mejores con 17-20-20-42, aunque el consumo y las temperaturas suben algo más porque requiere algo más de voltaje —con 1.375 V parece estable—, pero no es significativo. Se comportan de manera estable ante cargas de trabajo intensas de memoria, si bien la ganancia de rendimiento puede no ser evidente en la mayoría de cargas de trabajo. En algunos juegos, más exigentes en cuanto a memoria como The Division 2, sí pueden rascar algunas décimas de fotograma por segundo más, pero no se notará tanto como si se subieran de manera estable a 3600 MHz.

Conclusión

Actualmente las plataformas de Intel y AMD pueden manejar sin problemas memorias de alto rendimiento, y por los precios que se manejan en el mercado los módulos de 3600 MHz son los más interesantes. Como hay muchos usuarios que quieren crearse equipos con iluminación RGB aunque suponga un ligero coste adicional, los módulos Spectrix D50 aportan rendimiento y diseño para ese tipo de usuarios. Es difícil ponerle pegas al dispersor de aluminio y el difusor superior.

Estos módulos no están orientados a permitir una gran subida adicional, sino más bien una comedida, que también dependerá de la calidad de la placa base en la que se pongan. Pero generalmente la memoria no se suele tocar tanto como el procesador o la tarjeta gráfica para conseguir rendimiento adicional porque hacerlo de manera incorrecta puede llevar a inestabilidad en el sistema. Hay herramientas que lo simplifican, pero creo que poca gente va a necesitar módulos de más de 3600 MHz en estos momentos, aunque para ellos hay dentro de esta línea otros módulos que ofrecen más velocidad si además quieren el atractivo visual de los módulos Spectrix D50.

Sea como sea, el PVP de estos módulos es adecuado a la realidad del mercado y al RGB. Cuestan unos 105 euros (ene. 2021) y otros módulos mucho más sencillos están sobre los 85 euros. Un sobrecoste de 20 euros por la iluminación RGB y el diseño de dispersor de aluminio para ganar cierto rendimiento adicional parece adecuado. Otros módulos similares con ARGB tienen un coste superior, aunque todos estos se sitúan sobre los 100-130 euros según el que se mire, por lo que el precio ahora mismo parece adecuado a la situación del mercado. Y por calidad supera a otros como los XLR8 de PNY, con la ventaja de que también son más pequeños de altura y tienen un diseño que personalmente me gusta más.