En estas fechas en las que se reúne toda la familia, parece que no podemos estar alejados del móvil ni un minuto. Y la verdad, queda feo estar sacándolo todo el rato del bolsillo o dejarlo encima de la mesa para mirar la pantalla constantemente. Ese tipo de situaciones se pueden resolver fácilmente con un nuevo gadget que no tardará en ponerse de moda: los relojes inteligentes.

Este tipo de relojes nos permiten acceder a la información de nuestros smartphones y manejar algunas aplicaciones sin necesidad de sacar el móvil del bolsillo. En su pequeña pantalla nos informa de cuándo recibimos un nuevo correo o llamada entre otros datos, y todo de una forma más socialmente aceptable. Aunque no se queda ahí solamente sus posible usos, ya que los deportistas pueden manejar la lista de canciones del móvil desde el reloj, o acceder a aplicaciones que hagan uso del GPS para ver, por ejemplo, qué distancia se han desplazado en su sesión de footing o pedaleo.

Los relojes inteligentes llevan cierto tiempo circulando, pero lo importante para que sean realmente útiles es la duración de la batería. Nadie quiere tener que prestar atención y estar recargando constantemente otro gadget más. Por eso las soluciones que me parecen más útiles son las que cuentan con pantalla de tinta electrónica o LCD monocromo. Su batería dura más de cinco días y eso es bastante más práctico que tener que estar pendiente a diario de enchufarlos. Otros usos que tiene el reloj inteligente para nuestro día a día pueden ser usarlo como despertador en modo vibrador para que no despertemos hasta a los vecinos, o que nos avise cuando nos alejamos de nuestro móvil por un descuido.

Dos relojes que han pasado por Kickstarter este año 2012 que está llegando a su fin cuentan con estas especificaciones: MetaWatch y Pebble. Ambos son compatibles con iOS y Android, y se comunican mediante Bluetooth con los móviles, que es donde se va realmente la batería del reloj. Los vídeos de los productos son los siguientes:

Pebble es el que mejores sensaciones está dando en todas partes. Consiguió recabar diez millones de dólares en Kickstarter, y está pendiente de salir al mercado. Su coste será de 150 dólares. Por su parte, MetaWatch está ya en el mercado y su coste es de 179 dólares. No está mal, pero por diseño me gusta más el Pebble. Las ventajas que tiene es que su software es open source, lo cual puede llamar la atención de un abanico de desarrolladores más amplio y llevarles a crear aplicaciones específicas para sus proyectos.

Y es que para sacarle todo el jugo a estos dispositivos necesitamos aplicaciones específicas desarrolladas para interactuar con los móviles. Por ejemplo, las que nos permitan manejar nuestra biblioteca musical o recibir notificaciones desde otras apps. Por otra parte, la mayoría de capacidades avanzadas (manejo de aplicaciones) solo funcionan con iOS 6, dejando a iOS 5 sólo la capacidad de enviar notificaciones al reloj. Siendo proyectos norteamericanos, los vídeos suelen estar más centrados en iOS que en Android, aunque su funcionamiento es igual.

Hay muchos otros relojes inteligentes en el mercado, como Wimm o incluso el propio iPod nano (al que sólo hay que ponerle una correa para que haga de reloj), pero creo que estos dos proyectos de Kickstarter son realmente los interesantes y los que van a poner el futuro de este nuevo tipo de gadget: bajo consumo y prestaciones. Sony por ejemplo dispone de teléfonos inteligentes pero cuya duración de batería va desde las 6 horas hasta los 2 días (como cualquier smartphone) según el uso que le demos. Y no tiene ninguna gracia quedarnos sin reloj en el que mirar la hora a media tarde.

El futuro de todo este tipo de gadgets es el de alargar la necesidad de la siguiente recarga para que no sean molestos. También, que dispongan de su propio ecosistema de aplicaciones que nos proporcionen las funcionalidades que nos prometen con ellas. Y que estén disponibles a precios razonables. Pero esto último sólo se consigue con el éxito de proyectos como los de Kickstarter.