El mundillo de los mandos para jugar está muy encorsetado por los diseños que llevan refinando tanto Sony como Microsoft desde hace más de veinte años. Es complicado salirse de ellos para apelar a los jugones, por lo que la apuesta de ASUS en este terreno es bastante continuista, intentando innovar en algún aspecto colateral como ocurre con los ROG Raikiri y ROG Raikiri Pro. Son similares, aunque este último es en el que me centro en este análisis, pero hay que dejar claro que es un producto para PC y no para consolas Xbox, y así lo indica ASUS en su web.

Videoanálisis

Desembalado y características

El ROG Raikiri Pro llega en una caja que combina el negro con el habitual color verde de los productos diseñados para Xbox, como se indica en el logo de la portada. Hay que tener en cuenta que ASUS posiciona este mando para PC y no para la consola, pero el logo se pone en cualquier producto compatible para usar en cualquier plataforma donde haya algo de Xbox, ya sea una aplicación para tableta, teléfono o televisor, la consola, o Windows.

Al abrir la caja se puede ver el mando en una bandeja, debajo de la cual se encuentra un cable de alimentación USB tipo A a USB tipo C de dos metros de longitud para usarlo cableado, un panfleto de inicio rápido, y un manual de uso. Con las consolas Xbox solo se puede usar mediante el cable, pero en PC y otras plataformas se puede usar inalámbricamente por Bluetooth o con un receptor USB.

El diseño del mando es el estándar de Xbox, como es esperable, con un peso estándar, unos 330 g; se nota como el mando de Microsoft. La ergonomía de estos mandos es la que más me gusta personalmente, frente al DualSense de PS5, pero esto es cuestión de gustos. El mando incluye las dos palancas en posición asimétrica, la botonera de acción, el botón Xbox para encenderlo y acceder a opciones, y los tres botones adicionales habituales de Xbox (vista, menú y compartir).

La cruceta es un poco más especial porque no es la habitual, sino una seta para ejecutar mejor los movimientos en diagonales. Los gatillos y botones frontales tienen una sensación mejor respecto al de los del mando de Xbox, al igual que ocurre con la botonera. Las palancas van algo menos duras y tienen buen tacto con la textura que incluyen y que no se van a resbalar, mientras que la cruceta da una sensación igual.

En el frontal está la toma USB tipo C para recarga, con dos botones adicionales para interactuar con la pantalla OLED, la cual tiene un tamaño de 3.3 cm de diagonal (1.3 in) con una resolución de 128 × 40 píxeles que es de blanco y negro. En la parte inferior hay botón para silenciar el micrófono y una toma de 3.5 mm, el cual tiene un DAC de ESS de audio mejorado, que realmente se puede notar si tienes unos auriculares adecuados.

En la parte trasera hay un interruptor para cada gatillo los cuales limitan el recorrido del mismo. Es ideal para los juegos en los que hay que accionarlos muy rápido y de continuo, por ejemplo en los de tiros y otros de acción. Es un elemento que ya casi me resulta imprescindible en un mando porque facilita mucho las cosas. El interruptor en sí es fácil de activar y desactivar.

También se pueden ver en la parte inferior otros cuatro botones o levas de acción, plenamente configurables en Windows. Los dos superiores me resultan de fácil acceso pero los dos inferiores no tanto, por lo que me centraría en asignar funciones que precisen rapidez de pulsado en los de arriba y otras acciones menos importantes a las de abajo.

En la parte trasera también hay una tapa en el que va el receptor USB para utilizarlo inalámbricamente. Va a ser una conexión más estable en sitios donde haya muchos dispositivos Bluetooth, por ejemplo, o si se quiere usar el mando inalámbricamente con dos equipos distintos.

La ergonomía es buena, la esperable, pero mejora la sensación de pulsación de los botones; algunos son casi iguales que los de los mandos de Microsoft, y otros mejores. Las abrazaderas es lo que no me termina de convencer. Tiene una rugosidad algo mayor de la habitual, que está bien para evitar que el mando se escurra, pero se llenará de suciedad cuando suden mucho las manos. También es una zona de mucho desgaste.

Sobre la pantalla OLED, echo en falta que tuviera una interactuación más rápida. Eso de tener que seleccionar las opciones del menú pulsando durante dos segundos el botón del frontal me resulta incómodo. Tampoco es que la pantalla OLED aporte un uso diferenciador. Sirve para consultar información, poner alguna animación, cabiar de perfil o de tipo de conexión, y punto. Es un elemento que realmente no aporte nada salvo un coste adicional.

Diferencias con el ROG Raikiri

El ROG Raikiri es una versión descafeinada, aunque mantiene las principales características. La cruceta pasa a ser una normal en lugar de esta tipo seta, y pierde también la conectividad inalámbrica. En la parte posterior se pierden dos de las levas. En el frontal pierde la pantalla OLED, que es en realidad un sinsentido para el ROG Raikiri Pro porque no tiene ninguna utilidad práctica en juegos.

Configuración

La configuración en Xbox no es posible, pero en Windows se hace a través de Armoury Crate, la aplicación para configurar todos los productos de ASUS y con algunas características adicionales. Es la pieza importante para sacar todo el provecho de las características adicionales del mando y que justifican el precio que tiene, porque no lo aportan muchos mandos más del mercado.

Lo primero a saber es que la configuración solo funciona con el mando conectado por cable, aunque habría estado bien que también fuera posible con el receptor USB. Nada más conectarlo, Armoury Crate indicará que hay que actualizarlo, cosa que lleva muy poco tiempo.

La primera pestaña es el resumen de la configuración del mando, sobre todo de las asignaciones de los botones traseros o levas, las palancas, los gatillos y la vibración. Eso se configura en la siguiente pestaña, 'Configuración', y es donde está lo interesante del mando. Se pueden crear varios perfiles de uso a guardar en el mando, entre los cuales se puede cambiar a través de la pantalla OLED.

De los gatillos se puede configurar el inicio de la actualización y su final, por lo que aunque no esté activo el limitador de recorrido para que sean gatillos instantáneos, se puede configurar que se empiece a activar muy cerca del inicio del recorrido. Cada gatillo se puede configurar por separado, tras lo cual se guardará en la memoria del mando.

La configuración de las palancas será más interesante para muchos. Sobre todo porque se puede configurar una zona muerta, que puede servir en caso de que se note una deriva en la actuación de las palancas, porque puede variar incluso por juego.

Más interesante es el umbral exterior, que es a partir de qué punto del recorrido la palanca se considera que está al máximo de su recorrido. O sea, se consigue que no se tenga que mover tanto la palanca para llegar a él, que en muchos juegos puede ser muy interesante de limitar. Incluso sirve para no mover tanto las palancas, lo cual redunda en su vida útil. Es algo a lo que hay que acostumbrarse.

En cuanto a las levas, su configuración es escasa. Se puede copiar la función de otros botones del mando, que en mi caso por ejemplo poner en las M1 y M2 los clics de las palancas me ahorra tiempo. Nunca me he llegado a acostumbrar a algunos juegos en los que tienes que moverte y dejar de hacerlo para lanzar una granada clicando la palanca o similar. Esto añade velocidad de respuesta, aunque me habría gustado un poco más de personalización, como alguna macro o similar para Windows.

En cuanto a la configuración de la vibración, la cual es claramente mejor que la del mando de Xbox, el mando incluye cuatro motores de vibración, uno en cada esquina. Se puede cambiar su fuerza de manera independiente, por lo que la personalización en este caso es máxima.

Un buen mando con sobreprecio

ASUS ha puesto en el mercado un par de buenos mandos como son los Raikiri y Raikiri Pro, pero el problema que tienen es que por su precio creo que podrían haber aportado un poco más de personalización física, aunque la lógica es bastante buena. Son unos 170 euros lo que cuesta el Raikiri Pro, y ni siquiera se puede usar inalámbricamente con una consola Xbox One X o configurarlo en una, aunque ASUS los vende como un producto para PC, no para las consolas Xbox.

Sí, sé que en la portada pone el logo de «diseñado para Xbox», pero eso no se limita a compatibilidad con las consolas de Microsot, sino que abarca cualquier cosa Xbox, ya sea una aplicación de tableta, un móvil o un televisor. Y sí, el mando funciona con las consolas, pero pierde funcionalidades. Al menos ASUS dice claramente en su web que «está diseñado para los jugones de PC» y que «se puede usar incluso en Xbox a través del cable USB tipo C».

Una vez que se sabe exactamente a qué público está orientado, el mando en sí es muy bueno y funciona según lo anunciado. Pero hay que utilizar Armoury Crate para personalizarlo, o no merecerá absolutamente nada la pena comprarlo. Eso es principalmente las zonas muertas y umbrales exteriores de las palancas, el recorrido de los gatillos y la vibración. Si son las cosas que buscas modificar fácilmente (en PC), este es tu mando. De hecho, la vibración es un apartado a destacar, y eso que no soy muy amigo de ella. La creación de perfiles por juego también puede ser increíblemente útil.

La iluminación ARGB hace que sea un mando bonito, pero con ello no se ganan partidas y es al final el problema que le veo al mando, al menos para el precio que tiene. Es bastante caro para la personalización física que aporta, aunque sea en realidad un gran mando.

Pocos ponen la mirada en el audio por la toma de 3.5 mm, y en este caso ASUS le ha añadido un DAC de alta calidad, por lo que junto a los últimos auriculares abiertos que he probado los juegos suenan realmente bien. Pero es un apartado al que pocos jugones prestan atención, por lo que al final pasará desapercibido.

El ROG Raikiri Pro es una compra que puedo recomendar para los que quieran configurar en Armoury Crate lo mencionado anteriormente, y el limitador de gatillos que siempre me resulta terriblemente útil. En otro caso, hay mandos mucho más baratos.