Samsung es la mayor multinacional de electrónica de consumo, por lo que el desplome de las ventas de todo tipo de electrónica en el sector consumo ha impactado mucho a sus resultados trimestrales. Puesto que produce una ingente cantidad de chips para autoconsumo en otros de sus productos de cara al consumidor, eso ha tenido un efecto devastador en sus cuentas. En el segundo trimestre ha visto reducirse sus ingresos de chips de memoria en un 57 %, lo que inevitablemente va a llevar a nuevos recortes de producción.

No ha habido unidad de negocio dentro de la compañía que no haya visto caer sus ingresos, con la excepción de la filial Harman que sigue operando de manera independiente, pero la de semiconductores es la que se ha llevado lo peor. También ha estado motivado por la caída de ventas de móviles tras perderse el tirón de las ventas iniciales de los Galaxy S23, que tampoco han sido tantas como e esperaba.

Las pérdidas en el sector de los semiconductores ya suponen 7000 M$ para Samsung solo en el primer semestre. Eso llevará inevitablemente a nuevos recortes de producción como están haciendo todas las empresas, y específicamente SK Hynix y Micron que también han notificado abultadas pérdidas en la primera mitad de 2023.

Por su volumen de producción de chips de DRAM y NAND, Samsung ha estado muy expuesta al desplome del consumo, que principalmente ha impactado a la venta de dispositivos electrónicos. Pero como ocurre con SK Hynix y Micron, la altísima demanda de chips de NAND y DRAM para productos para computación de inteligencia artificial ha evitado que el desastre fuera mayor.

Aun así, ahora mismo no se espera que el sector de los chips de memoria se recupere hasta la primera mitad de 2024. Ahora en el tercer trimestre es probable que toque fondo, dependiendo del sector al que se vendan los chips, con un estancamiento en el cuarto trimestre, antes de recuperarse los precios y la producción.

Vía: EnGadget.