Cougar es un fabricante de accesorios, periféricos y componentes de PC, sobre todo centrado en cajas y refrigeración. No es nada ajeno a la moda actual de la iluminación RGB en los PC productos que se venden a los jugones, y dispone de una serie de productos orientado a este tipo de consumidores que quieren tener un equipo totalmente personalizado. Uno de ellos es el kit Vortex RGB HPB 120 que analizo en este artículo.

Los parroquianos de esta web sabéis que no soy muy dado a valorar como algo positivo la iluminación RGB, pero respeto a los que quieren este tipo de productos —faltaría más—. Pero al analizar un kit de iluminación RGB todo eso se queda a un lado ya que es un producto 100 % orientado a gente que quiere personalizar su equipo, y por tanto tengo que analizarlo desde ese punto de vista. No es como si te metieran iluminación RGB a un smartphone, cuya utilidad es dudosa, sino un producto totalmente para adaptar un equipo a los gustos personales.

Desembalado y características

Cougar proporciona todo lo necesario para instalar tres ventiladores de tipo Vortex RGB SPB 120 incluidos en la caja de este kit Vortex RGB HPB 120. Los ventiladores tienen un diseño abierto, sin estructura que tape parte alguna de la zona delantera de las nueve aletas que lo integran, si bien sí integra una serie de brazos para cohesionar el ventilador.

Estos ventiladores son de 120 mm e integran dieciocho ledes RGB direccionables (ARGB) en su interior, lo que significa que cada led tiene una dirección y por tanto se le puede indicar un color específico y diferente respecto al de los demás ledes del ventilador. Esto permite efectos de iluminación avanzada, y resulta en última instancia mucho más agradables o llamativos visualmente hablando. Funcionan a una velocidad mínima de 600 RPM y máxima de 1500 RPM, y con un nivel de ruido de 26 dBA según Cougar.

Los ventiladores disponen de rodamientos hidrodinámico, y se conectan mediante un conector de cuatro pines (PWM), con un cable secundario para el control de la iluminación. Estos cables de iluminación van a un concentrador que se incluye en el kit, con un amplio logo de Cougar en su parte superior, llamado Corte Box C, y que puede gestionar hasta ocho ventiladores con RGB más dos tiras de iluminación RGB. Se fija mediante dos pequeños imanes en su parte trasera, por lo que se puede recolocar en cualquier momento. Eso sí, no fija excesivamente fuerte, por lo que al transportar o mover la caja bruscamente se puede mover de su sitio.

Si se dispone de una placa base con gestión de iluminación RGB, se proporciona una cable para unir este concentrador a la placa base a través de un cabezal de 5V de tipo ARGB. También se proporciona un mando a distancia para cambiar al vuelo la iluminación RGB, y es bastante intuitivo. Tiene la ventaja de que tiene un botón para encender y apagar la iluminación, que resulta muy útil. Se puede ajustar el color de los ventiladores, cambiar entre ciclos preestablecidos de color, cambiar el brillo, la velocidad o la dirección de giro de la iluminación.

En la caja se incluyen diversos cables, incluidos adaptadores de tres pines a mólex para suministrar de energía a los ventiladores, y doce tornillos para instalar los ventiladores en la caja de PC. Poco hay que decir sobre la instalación de los ventiladores, porque es muy fácil. Se anclan los ventiladores, se conectan los cables de alimentación —en mi caso con el adaptador a un mólex— y el de la iluminación RGB al concentrador, y el concentrador también incluye un cable para conectarlo a la alimentación de la fuente.

En el uso diario, si no se opta por usarlos con la conexión de 4 pines a placa base para aprovechar la modulación por ancho de pulsos o PWM, puede hacer que la caja tenga un nivel de ruido en torno a los 35 dBA sin tener nada más activo en el equipo, alcanzando los 40 dBA si está funcionando a pleno rendimiento. Si se le suma el ruido de otros componentes, y girando al máximo, el conjunto sí puede ser notablemente ruidoso como son unos 45 dBA, o incluso más dependiendo de los componentes que se tengan. Pero, con un nivel de funcionamiento medio, el ruido no debería ser un problema. Por tanto, y ya que se está haciendo una inversión de unos 65 euros en el kit, sería recomendable asegurarse de alguna forma de regular su velocidad, ya sea con la placa base o conectándolo a una caja que tenga controles de ventiladores incluidos, u otros.

Conclusión

La tendencia actual del sector de los accesorios y periféricos, una vez superada la primera ola de productos RGB, es a utilizar la iluminación RGB direccionable o ARGB. Estos productos de segunda ola, cada vez más mayoritarios en las presentaciones de las compañías, son lo que la iluminación RGB debía ser desde un principio.

Cuando te muestran una caja de PC con ventiladores con un solo color, puedes pensar «pues está bien», y lo dejarás pasar como algo que permite ver mejor el interior del equipo, y poco más. Si ves unos ventiladores que todo el ventilador cambia de un color a otro en toda su superficie, el efecto no termina de ser el más atractivo. Es precisamente en estos ventiladores ARGB en los que creo que sí que aportan un atractivo suficiente.

Entrando en el terreno de este kit Vortex RGB FCB 120, son el tipo de ventiladores que yo pondría a un PC. El kit se compone te de tres ventiladores, generalmente suficiente para refrigerar la caja de un PC para juegos típico, e incluye las dos opciones de controlar la iluminación: con un mando y con una conexión directa a placa base. Por tanto, es polivalente, y al comprarlo no hay que mirar mucho más, porque sea como sea, te va a valer.

En este caso casi preferiría, salvo que se quiera sincronizar con otros periféricos y componentes con iluminación, usarlo sin conexión a la placa base. El mando permite encender y apagar la iluminación de manera cómoda, que es un punto positivo para dejar el equipo activo durante la noche pero con la iluminación quitada. Los efectos de iluminación predeterminados son variados y más que suficientes, aunque en este terreno soy más bien básico y el efecto de iluminación arcoíris giratorio cubre mis gustos.

Su precio se sitúa en unos 65 euros, que podría traducirse en unos 15 euros por ventilador ARGB más unos 20 euros por el concentrador y mando, que no es mal precio. Hay ventiladores meramente RGB en el mercado bastante más baratos, pero los usados por Cougar para este kit tienen un buen rendimiento de refrigeración y el ruido no es alto, si bien tampoco son ventiladores silenciosos. Un ventilador silencioso bueno con ARGB podría situarse entre los 30 y 40 euros, lo cual convertiría este kit en bastante más caro, y lo separaría aún más del consumidor generalista al que va orientado. Pero se trata de un buen kit para dotar de iluminación ARGB a un PC, y uno altamente recomendable.