Hace unos meses Nvidia presentó una versión de bajo consumo de sus tarjetas gráficas de movilidad. Se consigue bajando las frecuencias de la GPU según las necesidades del fabricante, pudiendo pasar la GTX 1080 de los 150 W a los 90 W, y manteniéndose aun así por encima de la potencia de la GTX 1070 de movilidad que tiene un consumo de 110 W. Son ideales para los sistemas de refrigeración más limitados de los portátiles.

ASUS presentó el ROG Zephyrus (GX501) con la opción de tener una GTX 1070 Max-Q o una GTX 1080 Max-Q, que gracias al menor consumo de la tarjeta permite que tenga un tamaño de 379 × 262 × 17.9 mm (an. × al. × gr.), y un peso de 2.2 kg. Algo raro de ver en un portátil para juegos con esta tarjeta gráfica Pascal. Las opciones de procesadores son Core i5-7300HQ y Core i7-7700HQ, con hasta 24 GB de RAM DDR4-2400.

Dispone de 256 o 512 GB de almacenamiento de tipo PCIe 3.0 ×4, y la pantalla de 15.6 pulgadas tiene una resolución de 1920 × 1080 píxeles con refresco adaptativo G-SYNC, y una frecuencia de 60 o 120 Hz según modelo. Incluye un puerto Thunderbolt 3 que usan siempre el conector USB tipo C, y que también se puede usar como USB 3.1 y salida de vídeo DisplayPort 1.2.

El portátil también incluye wifi 802.11 ac, Bluetooth 4.1, batería de 50 Wh, cuatro puertos USB 3.0 adicionales y toma Ethernet. Uno de los aspectos que más está siendo criticado de este portátil es que el teclado está en la parte más cercana al usuario, por lo que no se puede usar bien como portátil cuando no esté encima de una mesa. Aunque de no estar ahí, tampoco se habrían conseguido sus 17.9 mm de grosor —y es un portátil para jugar al fin y al cabo—. Ese teclado dispone de retroiluminación RGB.

El modelo más caro cuesta 2699 dólares y la versión media con la GTX 1070 Max-Q, 256 GB de SSD y Core i7 son 2299 dólares. Se ha empezado a poner a la venta en EE. UU. y algunos países de Europa, aunque de momento no se sabe nada de España.

Vía: AnandTech.