Apple ha entregado las primeras unidades de sus nuevos Mac con procesador propio, el M1, y no va a dejar a nadie indiferente. Está fabricado a 5 nm por TSMC y en su interior hay 16 000 millones de transistores, y frente al chip del A14 este M1 contiene cuatro núcleos mayores Firestorm, cuatro núcleos menores Icestorm, y una unidad gráfica integrada de ocho núcleos. En la parte de computación es en torno a un 50 % más potente, pero en el apartado gráfico le más que duplica.

El diseño del chip lo tenéis a continuación, y se puede ver también los dieciséis núcleos del motor neuronal para cálculos de inteligencia artificial, que es una unidad que no debería empezar a faltar en los equipos de sobremesa. La frecuencia de funcionamiento de los núcleos es de 3.2 GHz, y la iGPU, según mi deducción de los datos de Apple, está compuesta por ocho núcleos de arquitectura propia, con 128 unidades de ejecución o 1024 sombreadores funcionando a 1270 MHz. Eso supone 64 unidades de texturizado y 32 unidades de rasterizado.

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Según los datos de rendimiento gráfico de AnandTech, la potencia se situaría en torno a la Radeon RX 560X, con lo cual bate como unidad gráfica integrada a las Iris Xe G7 de Intel y a la Radeon Graphics 8 de AMD. Lo cual, para un nuevo competidor en el sector de los procesadores de escritorio, no está nada mal. La pregunta es cómo escalará esta arquitectura —ya avanzo que seguramente bastante bien— para poder cubrir con ella la potencia desde el simple MacBook Air hasta el Mac Pro. En menos de dos años se sabrá.

La mejor prueba en juegos hasta ahora es la que indica en Rise of the Tomb Raider, superando el rendimiento de una Radeon RX 560X de portátil, que es en realidad como la Radeon RX 560 de escritorio, por lo que la comparación es bastante válida. Teniendo en cuenta que el M1 está ejecutando el juego a través de Rosetta 2, los resultados son incluso más impresionantes. Alcanza los 39.6 f/s de media a FHD y calidad muy alta con el FXAA activado. Comparándolo con otras tarjetas gráficas usadas en Mac, es un 50 % más rápida que la Radeon Pro 560 del MacBook pro de 2017. Su consumo en GFXBench Aztec se sitúa en unos 17 W, por lo que es un buen valor para una iGPU de esta potencia.

Lo curioso de esto es que para superar en potencia a la Radeon Pro 5600M del MacBook Pro 16 solo necesita dos M1 pegados. Vamos, duplicar los núcleos mayores, duplicar los núcleos de iGPU, y el tamaño no será mucho más del doble que el M1.

A continuación tenéis el resumen de características de varias tarjetas gráficas, integradas y dedicadas.

Comparativa de tarjetas gráficas
M1 (iGPU) Radeon RX 560X Iris Xe G7 Radeon Graphics 8
Compañía Apple AMD Intel AMD
GPU Polaris Xe-LP Vega
Variante GPU Polaris 11 Xe-LP Vega 10
Tamaño del chip 123 mm2 mm2 mm2
Fundición 5 nm TSMC 14 nm GlobalFoundries 10 nm Intel 7 nm TSMC
Multiproc. de flujos de datos 1024 1024 768 512
Frec. base 1270 MHz 1175 MHz 300 MHz 1750 MHz
Frec. turbo MHz 1275 MHz 1350 MHz MHz
Uds. renderizado 32 16 24 16
Uds. textura 64 64 48 32
Tasa de texturas 81.28 GTexel/s 81.60 GTexel/s 64.80 GTexel/s 56.00 GTexel/s
Tasa de píxeles 40.64 GPixel/s 20.40 GPixel/s 32.40 GPixel/s 28.00 GPixel/s
Memoria 4 GB LPDDR4X 4 GB GDDR5 4 GB LPDDR4X 8 GB DDR4
Frec. memoria 4.26 GHz 7 GHz 4.27 GHz 3.2 GHz
Ifaz. memoria 128 bits 128 bits 128 bits 128 bits
Ancho de banda de memoria 68.16 GB/s 112.00 GB/s 68.32 GB/s 51.20 GB/s
Consumo 80 W W
Ranuras PCIe 2
Tamaño
Con. PCIe 1x 6 pines
Potencia de cómputo 2.60 TFLOPS 2.61 TFLOPS 2.07 TFLOPS 1.79 TFLOPS
PVPR
PVP

Vía: AnandTech.