Aunque estamos cerca de las presentaciones de una nueva tanda de teléfonos de gama alta para sustituir a la actual, con las navidades de por medio muchos estaréis pensando en regalar (o regalaros con la paga extra) el mejor teléfono Android del momento. Si bien el Nexus 5 es un teléfono excelente por 349 euros de precio, no hay que perder de vista que los smartphones bajan rápido de precio y teléfonos como el LG G2 ya se pueden encontrar por unos 370 euros, con mayores prestaciones que el Nexus 5.

¿Pero qué prestaciones exactamente? Para eso vamos a analizar posiblemente el mejor móvil de gama alta del momento, y también del mismo fabricante que el Nexus: el LG G2.

Diseño y hardware

Lo primero que extrañaremos cuando tengamos este teléfono en la mano son los botones en los laterales. No los tiene. LG ha decidido desplazarlos a la parte posterior porque aseguran que es una colocación más óptima para el modo en que lo cogemos. También se puede considerar un teléfono grande con sus 5,2 pulgadsa de pantalla, pero el fino borde que lo rodea hace que el frontal del teléfono sea casi todo pantalla.

Con su resolución casi estándar en la gama alta de Android de 1920x1080 píxels, los colores son vibrantes, tiene una gran calidad de imagen y cualquier vídeo o aplicación que estemos viendo o utilizando se verá increíblemente bien. Es uno de los puntos fuertes del terminal. Sin embargo, la posición de los botones puede requerir cierto tiempo para que nos acostumbremos a ellos, y puede que no lo consigamos nunca, pero afortunadamente para encender y apagar la pantalla solo tendremos que tocar dos veces seguidas sobre ella (es lo que llaman KnockON).

El tamaño del teléfono es 138.5 x 70.9 x 8.9 mm pero pesa tan solo 143 gramos, que contrasta con el Xperia Z1 (144.4 x 73.9 x 8.5 mm) y el Nexus 5 (137.84 x 69.17 x 8.59 mm y 130 gramos). Muy lejos del iPhone 5s (123.8 x 58.6 x 7.6 mm y 112 gramos), aunque eso es por su pantalla de 4 pulgadas que muchos considerarán pequeña para los estándares actuales. Es un tamaño que quizás se haga demasiado grande a muchos usuarios y que en ocasiones haga que tengamos que cogerlo de forma un poco extraña y poco fiable, pero es un precio que hay que pagar por sus 5,2 pulgadas de pantalla, y realmente merece la pena.

El procesador es un Qualcomm Snapdragon 800, que no nos dejará tirados en ningún momento, ya que además va acompañado por 2GB de RAM. Es el estándar de la gama alta de Android del momento, y os dará un gran rendimiento en todos los juegos y aplicaciones que podéis descargaros de Google Play. No he probado ninguna que pudiera tildar de lenta o que tuviera problemas a la hora de ejecturarla, e incluso el sistema operativo en sí no da ningún tirón cuando tiene que hacer animaciones, o scroll en el navegador, o similar. Es un apartado que está extraordinariamente pulido y no creo que nadie note la actualización a Android 4.4 cuando esté disponible. Quizás en una actualización futura podamos conseguir notar algún tirón en el teléfono, pero pasarán meses para ello.

El diseño en sí del terminal podría ser mejor, y es un punto en el que no ganará al Xperia Z1, más atractivo, pero a la vez más grande. Tampoco consigue ganar a los que tiene el mejor diseño del momento: HTC One y el iPhone 5s. El atractivo de las carcasas de metal siempre será superior al de las carcasas de plástico, y ese aspecto en este G2 podría haber sido más cuidado. Pero también habría resultado un terminal más caro.

El tema de la conectividad está bien cubierto: Bluetooth 4.0, WiFi 802.11ac, NFC, 3G, LTE. No echaremos nada en falta y funcionan perfectamente. Además, la calidad de las llamadas es excelente. También el altavoz, situado en la parte inferior al lado de conector microUSB, lo cual hace que tengamos un sonido más claro y mejor dirigido hacia nosotros de lo que pretendamos escuchar, en vez de perderse en la parte posterior del terminal como ocurre en otro teléfonos.

Batería

Un punto fuerte del LG G2 es la batería de 3.000 mAh y su gran duración. Afortunadamente en este caso LG ha decidido hacer más grueso el terminal para acomodar una batería más grande (tiene 8,9mm de grosor) en vez de la ridícula costumbre de ciertos fabricantes de hacerlos más finos a costa de perder duración de batería.

Podéis esperar que una carga os dure al menos un día, incluso si hacemos un uso intenso del mismo. Si sois de los usuarios que no le dais tanta tralla a vuestro teléfono como los que lo usan para ver vídeos en el transporte público (algo para lo que las 5,2 pulgadas de pantalla del LG G2 es excepcional) os puede durar un par de días. Una buena decisión de batería cuya única pega es la que le podemos poner a todos los teléfonos: pongan más batería, que nunca está de más. Con un uso continuado e intenso, la batería puede durar cerca de 7 horas.

Cámara

La cámara de fotos del G2 también es de destacar con sus 13 megapíxels y apertura f2.4, lejos de los 21 del Xperia Z1 pero realmente no tiene nada que envidiarle. Cuenta con enfoque automático, y es especialmente rápido en ello. Las fotografías con poca luz también salen sorprendentemente bien si lo comparamos con otros dispositivos, pero en este apartado el Lumia 1020 sigue estando imbatido. Pero le puede plantar cara de cerca al iPhone 5s, ya que también cuenta con estabilización óptica de imagen.

También es capaz de grabar vídeo 1080p a 60fps, y la velocidad de la cámara y de las aplicaciones de fotografía que vayamos a usar se verán enormemente beneficiadas del Snapdragon 800. La toma de las fotos es casi instantáneas y de gran calidad.

Conclusión

Tras haber probado el Xperia Z1 y el Nexus 5, no sabría realmente por cuál decantarme. Los tres tienen sus ventajas e inconvenientes, pero los que realmente se pueden considerar de gama alta, por prestaciones (incluida la cámara de fotos) son el Xperia Z1 y el G2. De estos tres, el Xperia Z1 es el más grande de los tres y esto puede representar un problema para muchos usuarios. En cuanto a hardware, todos van excepcionalmente bien.

Pero la pantalla de 5,2 pulgadas de este LG G2 llama la atención por encima de los demás, y es lo que más hay que destacar de él. Simplemente, me encanta. Teniendo en cuenta la estupenda cámara con que cuenta, la única pega real que le podemos poner a este teléfono es el software con que LG lo ha llenado, que no siempre es útil y lo único que hace es ocupar espacio. Es una mala costumbre por parte de los fabricantes, ya que luego hay que soportar el software que ciertas operadoras le incluye, para lo cual es una mayor ventaja comprarlo libre.

Una compra recomendable para los que no se puedan esperar a la nueva tanda de smartphones de gama alta, o para hacer un regalo especial. Una vez que se empieza a utilizar, es difícil arrepentirse de su compra. Además, si tenemos suerte podremos encontrarlo realmente barato (420 a 450 euros), por lo que también es una gran ventaja para presupuestos más limitados.